La historia en breve

Finalmente, Josefina no va

Josefina Vázquez Mota anunciará esta mañana que no se registrará como candidata para buscar la presidencia nacional del PAN. Pondrá final así a un largo mes de cavilaciones y cálculos.

El anuncio será una muy buena noticia para Gustavo Madero y su grupo, quienes veían una sola fórmula que pusiera en riesgo la reelección: la unión de los recursos de Ernesto Cordero, la capacidad operativa de Juan Manuel Oliva y la imagen de Josefina. Eso no sucederá.

De acuerdo con sus cercanos, Josefina leerá un mensaje sobre el “momento decisivo que vive el PAN” y el porqué no quiere ahondar las diferencias. Pedirá unidad, legalidad, civilidad. Creo que tratará de ponerse por encima de los enconos.

No estoy seguro de que Cordero y Oliva saluden el mensaje de Josefina con mucha simpatía. La eventual alianza invencible de tres se convierte ahora en una no muy deseada alianza de dos que, por lo pronto, no prefigura una alta probabilidad de éxito.

¿A qué jugó Josefina en este febrero? Su tardío descarte le complicará la ruta a sus hipotéticos aliados de coyuntura contra la reelección de Madero. Sabía que tenía las encuestas a su favor, pero algo no le cuadró, algo no le gustó. Quizá hoy responda, aunque en el formato diseñado no se aceptarán preguntas.

Al día siguiente de la presentación de Josefina en Tercer Grado, mayo de 2012, plena campaña presidencial, un jerarca del PAN me llamó para hacer su síntesis del programa. Dijo: hay algo muy frustrante en ella, no asume su papel ni se convence a sí misma que puede y debe ser.

Lo recordé anoche. Inexorablemente.