La historia en breve

Entrevistar a Laura Bozzo, buscar a "La Tuta"

Me asombra la santurronería de las reclamaciones. Y lo envejecido de los argumentos.

La impugnada Laura Bozzo presenta hoy una fundación para darle continuidad a las tareas sociales que emprendió en zonas de Guerrero luego del desastre de las lluvias. Pensé que un personaje como ella, institucionalizando una misión de ese corte, sería noticioso. Por eso la entrevistamos ayer por la mañana.

¡Uf! A juzgar por una buena cantidad de comentarios fue como una injuria. Gloso: la Bozzo es una lacra… qué triste que le des espacio a esa persona… te hemos perdido para siempre… ella solo viene a burlarse de los mexicanos… te mando el camión de la basura para que los recoja a los dos… tu trabajo es mantener a la gente idiotizada. En fin.

Pasan los años y hay gente que sigue exigiendo que se aplique un aristocrático derecho de admisión mediático rayano en la discriminación. Y que huele a una pureza muy podrida.

Dar voz no significa aprobar ni apoyar. Entrevistar es buscar información, explicación, contraste. Es reportear con los instrumentos y las reglas del periodismo. Como todo, unas veces funciona y otras no.

Lo digo también porque, como supongo está haciendo más de un reportero, hemos buscado a La Tuta, pues hay muchas preguntas que formularle al líder templario.

Por si llegáramos a tener éxito, me acojo a lo que escribió en defensa el periodista George Malbrunot tras entrevistar al presidente sirio, Bachar al Asad: “No somos policías de la moral, el mundo no debe escuchar solo a los pacifistas”.

Completamente de acuerdo. Al diablo con las moralinas decimonónicas.