La historia en breve

#Que Corral dice que aprobaron las “energéticas” Gooooooooool!

Martes de futbol. Y de actividad legislativa. El PRD anunció que regresaba al debate de las leyes secundarias de la reforma energética y el PAN sesionaba para sacar del letargo las de telecomunicaciones. Sigo sin ver la contradicción entre alegría y trabajo.

Supongo que los ratings confirmarán hoy que 20, 30 millones de mexicanos siguieron por televisión de las dos a las cuatro de la tarde uno de esos partidos que recordaremos por años. ¿Todos serán idiotas? Antes del juego, la gente estaba en lo suyo. Ahí seguramente regresó al final. Los sociólogos que han estudiado el fenómeno lo repiten en cada Mundial: el futbol es uno de los métodos más eficaces para aglutinar por un momento los sentimientos comunitarios.

Por un momento. Punto. El Mundial se juega cada cuatro años. Y a Brasil no se le enfrentaba en Brasil desde 1950. Y ayer existía la ilusión de que aquello no terminaría en una goleada espantosa. Eso es todo. Ya pasó.

Durante el México-Brasil del 17 de junio de 2014 se generaron, además, 8.6 millones de tuits. ¿Cómo se puede ir en contra de esa energía? ¿Desde qué petulancia algunos desempolvaron el argumento de que el futbol es el opio que mantiene amnésico el deber ciudadano?

Ayer millones de mexicanos rieron y trabajaron. Le demostraron a ciertos políticos e intelectuales obtusos y pedantes que sí son capaces de hacer dos cosas en un día; que, carajo, los idiotas podrían ser otros. Qué golazo le metieron al senador Corral y a quienes insisten en despreciar el sentido común.

Golazo a quienes les aterra la alegría. Así sea por un par de horas.