La historia en breve

Caracoles, ¿estás segura de que desaparecerán Pemex?

Minutos después de bajar de la tribuna que ocupaban mientras sesionaba el Senado, me petrificó que la vicecoordinadora del PRD, Dolores Padierna, me dijera que el dictamen de reforma energética daba un plazo de cinco años para la extinción de Pemex.

Caracoles, ¿pero estás segura?, le pregunté. Había leído el dictamen y no lo vi. Claro que sí, persistió sin dar referencias. No era cierto. No está escrito en ninguna parte. A cambio, Padierna perseveró con los entreguistas, vendepatrias, etcétera. Más o menos lo que Cuauhtémoc Cárdenas diría luego: “Gobiernos desnacionalizadores, se cede soberanía, se entregan recursos con los que el país puede defender su desarrollo autónomo”.

Mucha fraseología, superstición, descalificación. Lo que no escuché de los perredistas fue una toma de posición ante la ronda cero, que ordena que la primera asignación del Estado mexicano en actividades de exploración y extracción de hidrocarburos será para Pemex.

Tampoco escuché una argumentación sólida sobre el Fondo Mexicano del Petróleo, que, bajo la tutela del Banco de México, concentrará y distribuirá los ingresos (salvo las contribuciones que correspondan al Estado) derivados de los contratos con empresas privadas.

Nada, tampoco, del transitorio que establece las modalidades de pago para las distintas actividades: efectivo, porcentaje de la utilidad, porcentaje de la producción, transmisión de hidrocarburos obtenidos. Ni del concepto de empresa productiva del Estado. O de las cláusulas de transparencia.

El PRD se enconchó en el confortable y estéril todo o nada. Que no se queje si le pasan por encima.