La historia en breve

Angélica Rivera, primera dama, primera actriz

Los comentarios en internet y las redes fueron muy duros la tarde y noche del sábado, cuando se publicó la foto de Angélica Rivera recibiendo una ovación en el concierto de Alejandro Fernández en Madrid. Luego la nota se desvaneció extrañamente.

“En vez de andar de paseo, como presidenta del DIF tiene obligaciones que cumplir cuando los niños se siguen muriendo de hambre en México”, decía uno. “Para cubrir estos gastos, qué mejor que eliminar el subsidio de electricidad residencial y continuar con los gasolinazos, ¡miserables!”, otro.

Pueden ser opiniones exageradas, mañosas, no sorpresivas. Seguramente la primera dama vacaciona con sus hijos y no gasta un peso fuera de los presupuestos. La pregunta es si se trata de un buen momento para mostrarse feliz en España. Algunos pensaremos que el viaje carece de relevancia, pero cómo replicar a quienes hablan de nula sensibilidad y piensan que, por ejemplo, la señora debería estar haciendo algo por los niños mexicanos y centroamericanos deportados.

Con su aparición como top model en la revista Marie Claire y el regreso visible a los eventos internacionales de sus amigos del espectáculo parecería que la primera dama tratara de darle un segundo aire a su exitoso papel de primera actriz. ¿Es la rebeldía de una mujer con trayectoria propia ante un papel tan opaco, como el de esposa en Los Pinos, o hay un diseño institucional para aprovechar a un personaje querido por el gran público?

Marie Claire y el teatro de Madrid ocurrieron en un lapso de tres semanas. Dos coincidencias que podrían estar marcando una tendencia.