Francotirador

Aristóteles en campaña

A días de que entregue su cuarto informe de Gobierno –el próximo miércoles 1 de febrero-, habrá jaliscienses que lo avalen y otros que no aprueben la gestión de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz al frente del Poder Ejecutivo de Jalisco.

Podrá no gustarle a muchos cómo va y cómo lleva a la entidad, pero entre los estrategas del PRI hay quienes ven que el jalisciense, a diferencia de otros mandatarios en su momento, como los Duarte boys de Chihuahua y Veracruz, o Rodrigo Medina de Nuevo León, navega sin haber tenido hasta ahora un escándalo político de trascendencia nacional, que su presencia mediática es mejor que regular y que trae buenos niveles de aceptación en su propio estado.

Eso lo tienen medido hasta dirigentes del Partido Movimiento Ciudadano que han visto que, por el momento, no les reditúa políticamente el “golpear” al gobernador.

Por ello es que hay priistas que quieren ver a Sandoval Díaz en campaña en 2018, pero no como gobernador, donde tendría restricciones para responder a ataques. Dicen que lo necesitan en la calle, haciendo campaña, confrontando a Enrique Alfaro Ramírez –ineludible candidato a la gubernatura por el PMC-, buscando votos para la elección federal y, por supuesto, para la local.

Las opciones que le quedan es que sea desde un espacio partidista o desde la estructura federal, porque, por ley, no puede postularse al senado, no al menos por esta demarcación. 

 Arqueología del futuro 1

Año 12 mil 17 d.d.F. (Después de Facebook). Huan Nhi-Thaa trata de abrir lo más que puede sus rasgados ojos para revisar una y otra vez los vestigios descubiertos por su equipo de arqueólogos.

“¡Bazinga! Esto corresponde al posverdadismo tardío”, grita eufórico Terabit Peretz –quien es un adorador de las culturas primitivas, de allí su nombre artístico–. “No hay duda, miren con todos sus ojos: sin duda estos son restos de una construcción hecha por los antiguos para separar al bien del mal, lo blanco de lo prietito, a la quesadilla del queso; su finalidad no era práctica, sino dogmática: hacer creer que fuera de esta muralla todo estaba podrido, que esta barda podía detener a los bárbaros del sur. Indudablemente que se trató de una frontera, un muro divisorio, una mojonera pero a lo bruto”.

- Eso no parece tener lógica colega –refuta Huan Nhi-Thaa mientras entrecierra más sus tres rasgados ojos-. ¿Quién carajos creería que eso funcionaría? Eso no nos sirve para confirmar nuestra hipótesis. Tenemos que seguir investigando.

- ¡Pero, Huan Nhi, está muy claro: sí había inteligencia, incipiente, pero había!, revira molesto Terabit. ¡Aunque sea una barda insulsa, esto fue hecho con una intención!

- ¡Calla y sigue hurgando! –se impone Huan Nhi-Taa con un fuerte grito–, que la Universidad de Padi-Yah no paga nuestras becas para mostrar tarugadas, un ladrillito encima de otro, ¡nos paga para demostrar que en esa civilización existió sentido común…!

celso03@icloud.com