Malas compañías

Los mensajes y el volante

Hay veces que también van maquillándose, desayunando el cereal y de pilón el whatsApp: Fulanita (o) está escribiendo... tilín, tilín, tilín, nuevo mensaje. (El mundo se para, qué nadie respire hasta que no llegue el "whats"). Las llantas de los autos pisan las líneas fantasmas de la carretera, hay volantazo y a parte, los conductores accionan el volumen del aparato de la música del carro.Somos multifuncionales pero no accionamos intermitentes o flechas para rebasar, somos incapaces de aplicar las mínimas cortesías de un automovilista. Los conductores van frescos o ellas con el tubo en el copete; el zapato -y el tacón- entre el tapete y el pedal de acelerar. Ellas aprovechan el alto para aplicar el rímel en las pestañas... apúrale... Van pendientes al "waze" para que avise si hay tráfico (sic). Celular y volante. Y de pilón, ¿dónde dejé el encendedor? Ya se me hizo tarde. Y derrapa la llanta y suena el claxon y el semáforo que no cambia. Y el iphone o el samsung en la mano. La tecnología permitió mayor comunicación pero también impone educación en su uso. Y, por desgracia, somos irresponsables utilizando el teléfono celular. Porque está visto que no están funcionando las campañas de cultura para evitar el dúo siniestro 'móvil-volante' o la reglamentación sobre el uso del aparato cuando se conduce un automóvil. Vemos la recurrencia de accidentes viales porque hablamos por teléfono, enviamos texting; hay quienes hacen sexting; fumamos, desayunamos, nos maquillamos, nos peinamos, hay quien lee. Incluso enviamos el meme del momento o stalkeamos al marido o al novio o nos obsesionan las publicaciones de la novia, a la vecina o a la nueva compañera de la oficina: "todas cosas de gran trascendencia", (sarcasmo). En esencia, traemos un ojo al celular y otro al... volante. ¿Y quién espejea, entonces? Nos enteramos que ya debemos avanzar, o que tenemos el siga- porque nos tocan el claxon. Está re-entretenido el FB. El simple tono de recepción de WA bloquea la mente y es prioridad leerlo. Soltamos, quizá, el volante. (Crash Car).