Malas compañías

Más imágenes de luz

Llega a mi mesa de trabajo uno de los libros de mi amigo Clemente Díaz de la Vega Almazán, hijo del recordado maestro Clemente.

Más Imágenes de la Luz, un compendio de ensayos y semblanzas, editado por el gobierno del Estado de México y la Universidad Autónoma del Estado de México (2002), en el que rescata pasajes de vida, pensamiento y obra de científicos, humanistas, políticos y poetas mexiquenses.

En este libro hay insistencia en dos de nuestros poetas locales: Joaquín Arcadio Pagaza y José Luis Álamo, distinguidos personajes, quienes forman parte de nuestra historia literaria local.

De la Vega reitera la valía y aportación de ambos y reconoce que la obra de cada uno, "no ha sido aquilatada en su verdadera magnitud". Incluso en el caso del toluqueño Álamo señala que "aunque sus restos reposan en la rotonda de los hombres ilustres, su obra no ha sido publicada en su totalidad".

De don Joaquín Arcadio Pagaza, el autor destaca fragmentos de poemas, en esencia, sobre Valle de Bravo, terruño sureño que vio nacer al poeta.

"(...) Un vallecito angosto, cultivado/De azul arroyo a la barbada boca/Que en sus quejas a dormir provoca/El sueño más tranquilo y regalado;

Una aquí y otra allá de verde caña/Choza feliz, que con su airosa veste/Abriga cariñosamente la montaña;

Todo esto bajo bóveda celeste/ Que el humo apenas por la tarde empeña/Da a ese sitio el aspecto más agreste."

Clérigo, soñador, espíritu libre, mexicanista. Además traductor de Horacio y Virgilio en 1893, fue Pagaza, un poeta del cual Horacio Zúñiga escribió: "Poesía que huele a madreselva o tierra recién mojada, o vientos lavados por la lluvia, ungidos por rosas y peinados por el sol, (...)"

Asimismo, Díaz de la Vega desempolva algunos fragmentos de la Sinfonía del mar, de José Luis Álamo, "un hombre de la altiplanicie, nacido en Toluca en 1918. Humanista de cultura universal, sin conocer el mar lo intuye y lo describe en su egregia pluma".

"Hasta puerto seguro lleva las esperanzas, /o en piélagos aciagos las hace naufragar. /Como lebrel sumiso, / nos lame con su lengua de cristal, /o se rebela artero y nos ataca/ con su salvaje furia de titán. / ¡Ay de quien oye el pérfido canto de las sirenas/ y se pierde en los dédalos pavorosos del mar."

Ambos poetas, joyas de las letras mexiquenses.

En la publicación destaca un breve apunte sobre José Luis Cuevas. Es la experiencia de Clemente durante una visita al Museo del artista.