Malas compañías

El “halo”

El diccionario de la Real Academia Española (Rae) define "alo-", (del griego 'otro, diferente'), que unido a un segundo elemento, indica variación o variante: Alopatía. Otro significado, sería: 'sal'. Halógeno, haloideo.

Recordando el título del programa televisivo del extinto Hugo Chávez: "Aló, presidente", se trata del saludo telefónico utilizado en Venezuela (¿Aló?) una especie de castellanización del saludo telefónico en francés: "Allo".

En México decimos "¿Bueno?" O el ¿Diga? Mientras en algunas partes de Argentina o España se usa el "¡Hable!", para dar pie a la conexión. (Houston, Houston, diría el vintage sesentero).

Consultando foros de internet, usuarios argentinos explican que "alo", proviene del lunfardo tan utilizado en algunos barrios porteños y significa "hola" al revés (sin la "h"). En esa habla informal, algo similar ocurre con la palabra mujer: "jermu".

La santa biblia del castellano, la Rae, apunta que "halo", con "ache" o "che" –más correcto-, proviene del latin "halos". Tiene varios significados (1) Meteoro luminoso consistente en un cerco de colores pálidos que suele aparecer alrededor de los discos del Sol y de la Luna. (2) Círculo de luz difusa en torno de un cuerpo luminoso. (3) aureola (de las imágenes sagradas).

También hay un cuarto significado: "Brillo que da la fama o el prestigio. Un halo de gloria."

En esa recopilación de 998 definiciones satíricas, Diccionario del Diablo (1911), el periodista estadounidense Ambrose Bierce define:

"Halo, s. En sentido lato, anillo luminoso que rodea un cuerpo astronómico; frecuentemente se lo confunde con la "aureola" o "nimbo", fenómeno bastante similar que usan a modo de tocado los santos y las divinidades. El halo es una ilusión puramente óptica, producida, como el arcoíris, por la humedad del aire; mientras que la aureola es conferida como signo de extraordinaria santidad, del mismo modo que la mitra de un obispo o la tiara del papa. En el cuadro La Natividad de Szedgkin, piadoso artista de Pesth, aparecen con el nimbo no sólo la Virgen y el Niño, sino un asno que come heno del pesebre sagrado y que, dicho sea en su perdurable honor, parece sobrellevar la insólita distinción con toda la gracia de un santo".

Decían los abuelos que cuando se formaban círculos en torno al sol o la luna, era una señal de que 'algo iba a pasar' -y uno ahí andaba de preguntón: ¿qué abuelito (a), qué va a pasar? Pero nunca contestaban.

Los científicos y estudiosos explican el fenómeno como efecto óptico causado por partículas de hielo en suspensión que refractan la luz haciendo un espectro de colores alrededor de la luna o el sol. Y para los esotéricos es un presagio de cambio.

Ayer se registró un halo solar que nos sacó un poco del tedio político-electoral que hoy vive el país.

¡Gracias, qué maravilla!