Malas compañías

¡Vamos a driblar el televisor!

Dicen los que saben (y los que siguieron la transmisión) que la inauguración del mundial de fútbol desmereció. En esencia Brasil quedó a deber ese despliegue tan acostumbrado en este tipo de eventos deportivos que registran audiencias que se cuentan por millones en casi todos los países.

El espectáculo les falló.

Brasil llega a la cita mundial sin pulpo "Paul", pero sí con graves quebrantos en la percepción social hacia el gobierno Dilma Roussef.

Protestas y huelgas ensombrecen la millonaria inversión del gobierno carioca para organizar el mundial en este país sobrecogido por la pobreza y el deterioro laboral.

El Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) advierten movilizaciones durante el festejo futbolístico.

Y, sin embargo, el balón rueda a ras de cancha...

México siempre fiel al fútbol. A la selección mexicana, al "Tri" de México ¡cabrones!, (aunque se enoje Alejandro Lora).

El fútbol (con acento o sin acento, cualquiera de los dos formas de escritura están autorizadas por la RAE) cuenta por millones a sus aficionados. Pero también hay un grueso de la población mundial que ni le va, ni le viene. (Me incluyo en este sector).

Y durante todo un mes, el dichoso mundial será el único y exclusivo tema que moverá las fibras más sensibles de los aficionados.

Aquellos que no gustan del balompié absténganse de dar opiniones contrarias a tanta vacilada de partidos y jugadores de todo el mundo. Podrían ser lapidados.

Prepárense al bombardeo sistemático de mercadotécnica; los comentarios recurrentes y de amplia sapiencia (todos serán expertos en fútbol); a las "horas muertas" en la oficina y en las escuelas.

Prepárense para el griterío, la sonadera de cláxones; sean pacientes con los padres y los esposos que se eternizarán (en estado catatónico) frente al televisor: botanas y cervezas serán la única compañía deseada. Los bares y restaurantes estarán repletos a la hora de los partidos.

Prepárense para el ausentismo laboral por gripas, resfriados, diarreas y hasta por cólicos menstruales. Miles "matarán" a sus abuelos o a los tíos lejanos de algún recóndito pueblo.

Prepárense para encontrar hasta en la caja de cereal a los jugadores de la selección mexicana. Héroes nacionales si anotan goles, viles canallas si fallan en la portería de los contrarios.

Prepárense para este mes tan terrible cuando la narración de los partidos será lo único que les acompañe el oído.

Aquellos que no gustan del fútbol, prepárense para driblar el televisor...