Malas compañías

Rodrigo Muñoz Avia

Es un escritor madrileño que en fechas recientes ha obtenido el Premio Edebé de Literatura Infantil, con la novela El signo prohibido: una historia protagonizada por Jorge, un niño de once años quien lucha y se rebela por medio de las palabras tras la misteriosa desaparición de su mejor amiga, Aleksandra.

A la espera de que su amiga aparezca, Jorge decide enfrentar un desafío: no utilizar la letra "A" en su expresión hablada y escrita, como gesto de amistad y hasta en tono de protesta. "Lo que plantea un juego muy divertido en el uso de las palabras, la dificultad que ello acarrea, los exámenes en el colegio, comunicarse sin la letra "A" no es una tarea fácil", indicó Muñoz Avia (1967), en una entrevista para la televisión española.

El objetivo es ofrecer "a los niños historias que les hagan pensar. Que les afinen el sentido crítico. Se trata de hacerles pensar y aprender mediante una historia, mediante algo que les divierte y les interesa, no mediante razonamientos abstractos."

En fecha reciente lanzó Un Monstruo en mi país, con la cual participó y obtuvo, el diciembre pasado, el primer lugar del XV Premio SGAE de Teatro Infantil: en la obra se narra la historia de un monstruo que despierta un mañana convertido en niño.

"Además de la carga fantástica y del sentido del humor que siempre pongo en todo lo que escribo, en esta ocasión hay una clara denuncia social a la marginación de lo diferente", comentó.

En el segmento de lectura para niños también tiene las novelas Los perfectos y Mi hermano el genio. Además se colabora como guionista con su hermano, el director de cine Nicolás Muñoz en las películas Rewind y Animales de compañía.

Para el autor madrileño hay sido momentos de mucha labor literaria, ya que a partir de este mes ha salido a la venta su tercera novela Cactus, bajo el sello editorial de Alfaguara.

En el muro del Facebook del autor se destaca que Cactus es una obra sobre el humor y la ironía como mecanismos de defensa.

Y ante todo, explicó el autor, es la historia de Agustín, un tipo en cierto en cierto modo paradigmático de nuestro tiempo, y también el retrato de un escenario singular, atractivo y muy opuesto al personaje: Estados Unidos, California y, en concreto, el Sillicon Valley.

"Y no digo más (porque), los libros están para leerlos, no para que los autores los machaquemos con nuestro discurso añadido", añadió vía redes sociales.

Esta novela está dirigida al público adulto y se suma a sus enormes logros literarios: Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos, así como Vidas terrestres, ambas editadas también por Alfaguara y que son una maravilla de historias.

Enhorabuena para Rodrigo.