Malas compañías

Apologistas

Las apologías –y los grandes apólogos- de la narcocultura avasallan en la televisión abierta y los canales de paga. Y los niveles de audiencia son vergonzosos.

Las cadenas de televisión se afanan en esas grandes producciones, invirtiendo sumas millonarias para lograr la verosimilitud en las historias de ficción, con lo cual atraen al público en torno a lo que no es otra cosa que una alabanza a la vida y obra de los carteles y sus líderes.

Incluso, los actores trasmutan en los personajes y los vemos –el colmo- felicitar (o enviar largas misivas de apoyo) al capo en turno.

Son contenidos donde el éxito se logra a través del número de ejecuciones, del servilismo y, sobre todo, de la lealtad. El poder y dinero están representada por "cuernos de chivo", residencias y "trocas" de lujo; por botas y cinturones piteados, cadenas de oro, viajes y fiestas de excesos. Y las mujeres son trofeos y su valía radica únicamente en la silicona de los cuerpos.

Narcos, la reina del sur, sin senos no hay paraíso, el cartel de los sapos, el señor de los cielos, camelia la tejana, el patrón del mal, rosario tijeras, el capo, las muñecas de la mafia, la viuda de la mafia.

Son algunas de las narconovelas o series de televisión que desde su estreno han generado grandes audiencias. La preferencia por arriba de los niveles registrados por las baladíes telenovelas del canal dos.

La evasión carcelaria de Guzmán Loera ha tomado por casi una semana los titulares: un mar de cuestionamientos. Que si ya es la segunda fuga, que si cavó el túnel "increíble", que si la corrupción, que si no autorizaron la extradición, que si esto, que si lo otro.

A la espera del desenlace de las andanzas libertarias del capo, el público retoza en sus sillones sintonizando el más reciente capítulo de la tercera temporada del señor de los cielos. (No sin antes ver la maratón que se ofrece los fines de semana).

Las grandes apologías, los grandes apologistas y, por supuesto, nuestra doble moral: que a nadie sorprenda, entonces, la empatía y mitificación en torno al "Chapo".