Carta de viaje

El agente 007

James Bond, el hombre que ha matado a 387 adversarios. ¿Por qué es atractivo un héroe que mata? La pregunta no es fácil de responder.

La prensa comentó que el gobierno de México había ofrecido incentivos económicos a los estudios Sony, los productores, para que fuera positiva la imagen del país en la nueva película de James Bond que dirige Sam Mendes. La cifra sugerida, 20 millones de dólares, no es menor para una película que tiene un costo de producción estimado en 350 millones de dólares. El origen de la noticia es un reportaje de CBS News que aseguraba que correos electrónicos hackeados a los estudios Sony indicaban que los productores de la película habían aceptado hacer modificaciones en la historia a cambio de esos incentivos. “Entre las solicitudes”, comentó una nota un poco ingenua, “el gobierno pidió a los productores de la película Spectre mostrar edificios modernos de la Ciudad de México, que el papel del villano no fuera mexicano, pero que para interpretar a Estrella, una Bond girl, fuera elegida una actriz mexicana conocida. La semana pasada, Stephanie Sigman fue contratada para ese personaje” (La Jornada, 18-03-2015). Los edificios privilegiados durante la filmación no son modernos: son de hecho los del Centro Histórico de la Ciudad de México. Y Stephanie Sigman (Miss Bala) puede quedar fuera de la película, aseguran las noticias hoy, como ha sucedido ya en otras películas de James Bond. Así que no es posible saber si esos rumores son ciertos. Pero si los ofrecimientos fueron hechos, no eran necesarios. La violencia, en el cine, siempre es sexy, muy sexy.

“James Bond, el hombre que ha matado a 387 adversarios”. Es el título de un reportaje sobre el agente 007 que apareció esta semana en Le Figaro. James Bond posee, en efecto, permiso para matar (licence to kill). En el seno del M16, el servicio secreto inglés, los mejores agentes tienen una matrícula doble cero (00), que simboliza ese derecho de vida o de muerte. Siete actores han personificado, desde 1962, a este célebre agente de Ian Fleming, desde Sean Connery hasta Daniel Craig. Todos ellos han matado un total de 387 malvados, siempre al servicio del mundo libre, que coincide con el bien de la Gran Bretaña. El más asesino de todos es Pierce Brosnan, con un total de 135 víctimas en cuatro películas —es decir, un promedio de 33 muertos por película. Lo sigue Daniel Craig, quien en tres películas ha matado a 53 enemigos (no sabemos aún cuántas personas mata en Spectre): un promedio de 18 muertos por película. Los demás no han sido tan mortíferos, pero no cantan mal las rancheras: Roger Moore mató a 90 personas en siete películas y Sean Connery mató a 81 personas en siete películas. Timothy Dalton (23 víctimas en dos películas) es el menos mortal, solo superado por George Lazenby, quien no ha matado más que a cinco personas al servicio de Su Graciosa Majestad.

¿Por qué es atractivo un héroe que mata? La pregunta no es fácil de responder. Pero no hay duda de que así es. Lo ha sido en México. Spectre será filmada en Londres y Roma, y en los alrededores de Sölden y Obertilliach, en Austria, y también en Tanger y Erfoud, en Marruecos. Pero la película tiene el sello de México. La larga y espectacular secuencia con la que comienza (una pelea en el trineo de un helicóptero que vuela) está filmada frente a la Catedral, en el Zócalo de la Ciudad de México, durante el Día de Muertos. Las imágenes han aparecido en las primeras planas de los periódicos más serios, día a día. Han hechizado a todos. El gobierno del Distrito Federal aseguró que la filmación de Spectre, que duró un par de semanas, propició un aumento de 53 por ciento de las visitas al Centro Histórico. Así que no sería raro que resulte atractiva, en la película, la violencia que nos abruma.

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