Duda razonable

El milagro que necesita Donald Trump

El sistema electoral estadunidense y su colegio electoral en el que cada estado otorga al ganador todos sus votos electorales han hecho de las campañas ejercicios de diseño matemático preciso.

Por lo mismo, hay estados en que la población es tan claramente favorable a un partido o el otro cuya población es tan pequeña que otorga tan pocos votos que ningún candidato se para ahí. Todo mundo sabe cómo votará el estado de Washington y a nadie le importan los tres votos electorales de Maine.

Por lo mismo, las encuestas de voto popular importan poco. Se puede ganar el voto popular y perder la presidencia, como Al Gore.

Hoy en día, el compilado de encuestas por estado tiene a siete estados en el centro de la batalla. Nevada, Utah, Arizona, Florida, Iowa, Ohio y Carolina del Norte. En éstos la batalla está muy cerrada.

Normalmente los candidatos estarían pasando la mayor parte de su tiempo en esos estados. Pero esta no es una elección normal.

Porque según las encuestas disponibles, aún y si Donald Trump ganara todos los estados mencionados líneas arriba, se quedaría corto de los 270 necesarios. Por muy poco. Para ganar necesita voltear un estado que hoy está, según todas las encuestas, decidiendo por Hillary.

Por eso es que Trump se ha aparecido en estos días en Míchigan, Nuevo México, o Pensilvania.

Es por lo mismo que Hillary se ha concentrado en los estados indecisos, porque sabe que llevándose uno de esos, fuerza a Trump a voltear dos de los que parece tener amarrados o con apoyo más suave, tal vez Wisconsin y sus 10 votos electorales.

Aunque hasta las 10 de la noche del martes, cuando hayan cerrado las casillas de la costa oeste, las agencias y las televisoras “cantarán” un ganador, la verdad es que en el cierre de las 8 de la noche, según las encuestas de hoy, Hillary podría andar arriba de los 220 votos electorales, que sumados a los 55 de California podrían tener la elección resuelta.

Es decir, Trump la tiene en chino.

No imposible pero muy complicado.

Un milagro.

Twitter: @puigcarlos