Duda razonable

La tranquilidad de 'El Chapo'

Para un hombre que estaba tan urgido de contar su historia —hoy sabemos de dos escritores y Kate del Castillo que habían sido contactados por gente de El Chapo—, sabíamos muy poco de Joaquín Guzmán Loera. De él, quiero decir. Sabíamos de su negocio, su fiereza, algunas de sus alianzas, sus métodos. Pero no de él.

Y lo que cuenta y lo que conocemos gracias a la crónica de Sean Penn, la entrevista en video y ahora sus conversaciones con sus abogados y la actriz mexicana, no son poca cosa.

Arranco con un fragmento del video:

"Yo de ahí, de mi rancho, comencé a salir a la edad de 18 años, este, a Culiacán, luego, después, a Guadalajara, sin dejar de visitar mi rancho, y hasta la fecha, porque mi mamá, gracias a Dios, todavía vive por allá, en nuestro rancho, que es La Tuna. Pues así es, así ha sido".

En la conversación con la actriz le dice que quiere presentarle a su mamá, que vaya a su rancho. Tanto con Penn como en el BlackBerry, El Chapo insiste en su cercanía con sus hijos y su familia. Esto parece: el hombre más buscado de México ha vivido los últimos años, si no que lustros, en la misma zona, en contacto con su familia. Sabemos quién es su esposa, que tuvo unos gemelos en Estados Unidos, su más reciente amante que lo visitaba en El Altiplano. El mismo Chapo revela que sabe que la DEA vigila casas de sus allegados y no creo que se haya sorprendido cuando Kate le dice que está "pinchada".

Nada parece preocuparle demasiado. Nada parece haberle preocupado desde hace muchos años.

Mi amigo Alejandro Hope, que sabe mucho más que muchos de todo esto, especuló hace unos días sobre las razones de una decisión tan imprudente: la edad, el ansia de fama, un mensaje para negociar con el gobierno... Me gustaría proponer otra, porque como él creo que es importante conocer las motivaciones de estos criminales de altos vuelos.

Tal vez El Chapo regresó a su rancho, a su sierra, a su familia y contactó a Kate del Castillo y permitió la llegada de Sean Penn porque llevaba desde el 2001 viviendo así, también rodeado de cantantes y fiestas. Tranquilo, bajo una red de protección privada y pública que no imaginamos. Porque cuando lo detuvieron hace un año tardó en escaparse lo mismo que sus ingenieros en construir el túnel.

¿Por qué no habría de regresar a su vida como la conocía?

Tal vez, y por supuesto especulo, regresó porque no tenía razón para pensar que nadie, en verdad, lo querría o podría agarrar.


Twitter: @puigcarlos