Duda razonable

¿Quién le teme a Andrés Manuel López Obrador?

Ayer, el líder nacional del tricolor, César Camacho, puso dos tuits: “La información indica que @lopezobrador_ ha incumplido su obligación cívica de denunciar un delito, y peor si lo encubrió”. Y “@lopezobrador_ es cómplice, al menos por omisión; debe explicar por qué apoyó al alcalde de Iguala, sabiendo de sus nexos con narcos”.

Habría que quitar a los políticos su Twitter. Corren peligros inimaginables.

Veamos: el 12 de mayo de 2012, en Iguala, un ciudadano, aspirante a candidato a alcalde, le entregó un recorte de revista a López Obrador que señalaba probables ligas con el crimen organizado de la esposa de otro aspirante, José Luis Abarca. AMLO era candidato a la Presidencia, no tenía ningún puesto en ninguno de los partidos que más tarde postularon al candidato y faltaban 10 días para el registro. Es cierto también que en febrero de este año, López Obrador proclamó precandidato de Morena a Lázaro Mazón, aliado político del alcalde hoy prófugo. Hasta hoy, por cierto, Mazón no ha sido acusado de nada por ninguna autoridad.

Ahora: es público, el procurador general de la República ha aceptado que en 2013, tanto él como el secretario de Gobernación recibieron en privado y con amplitud, información —entre ella declaraciones notariadas— de testigos que decían haber visto al alcalde Abarca asesinar a otro perredista de corriente contraria.

Es público que esa información también la tuvo el ex gobernador Aguirre. Es público que después de eso la procuraduría de Guerrero turnó el expediente a la PGR —una buena manera de lavarse las manos—; pero también porque el Congreso local, de amplia mayoría perredista, impidió el desafuero de Abarca.

Es más, hace unas semanas, la corriente dominante del PRD hizo a la hoy prófuga esposa del alcalde candidata a consejera estatal del sol azteca.

Así que aquí andamos, esperando otros tuits de Camacho sobre delitos, omisiones y deberes cívicos.

Político sin suerte no es político. Sin merecerlo mucho, es más, sin haber hecho demasiado desde 2012, ahora gracias a la grave herida que Iguala ha infligido en el perredismo oficial el pasmo gubernamental y la confusión del panismo, López Obrador ha mejorado inesperadamente su posición rumbo a 2015. Y por supuesto, a 2018.

Será por eso que César Camacho se soltó en el tuit.


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Twitter: @puigcarlos