Duda razonable

¿El tamaño no importa?

Por mucho tiempo he pensado que entre menos cuerpos policiacos tengamos en el país sería mejor. La radiografía de nuestras policías municipales es absolutamente desastrosa. Sus sueldos, su entrenamiento, sus condiciones laborales, sus responsabilidades, la edad promedio de sus integrantes, las correspondientes vulnerabilidades, en fin. Nada bien. Creo que menos cuerpos policiacos permiten mejor aprovechamiento de recursos siempre escasos, menos dispersión en los esfuerzos, mayor capacidad de supervisión. Creo.

También creo que algunos argumentos esgrimidos en los medios estos días por algunos expertos y miembros de la sociedad civil son un poco tramposos o a lo más, anecdóticos. “Miren a Querétaro”, dicen. “¿Quisieras una policía estatal en manos de tal o cual gobernador?”, preguntan.

Y sí, tiene razón Ernesto López Portillo cuando señala que en Estados Unidos hay cientos de diferentes cuerpos policiacos y en Guatemala solo hay uno. Y está claro qué ciudadanos están mejor. Y como lo señaló la investigación de varias organizaciones, incluidas Fundar e Insyde en la montaña de Guerrero, en algunos lugares los miembros de las fuerzas estatales incurren en mayores violaciones de derechos humanos que fuerzas municipales —aunque tiendo a pensar que eso también puede ser un problema de armamento o los delitos que persiguen.

En fin, leyendo y hablando con mucha gente esta semana me convenzo de que puede ser que no sea un problema de tamaño. Federal versus estatal versus municipal.

Me dijo ayer López Portillo: “Creo que es fundamental que la policía tenga mecanismos de supervisión internos y externos. Hay lugares en que se ha sacado el control interno. Donde dijeron: ya entendimos que la policía no se va a autocontrolar”.  Ejemplificó con Jamaica, donde se creó una comisión independiente de investigación “que ante hechos donde muere alguien en enfrentamientos y está involucrada la policía, la policía no puede investigar. Entra la comisión especial. Es una comisión permanente, independiente que investiga a la policía cuando usa fuerza letal”.

Pero con lo que me quedo de esta semana, además de que el problema no está en el tamaño de los cuerpos policiacos, es con otra frase de López Portillo: “La única manera en que vamos a construir mejores policías es si las hacemos parte de la solución y no del problema”. Pues eso.

Y eso no se resuelve legislando a prisa antes de la Navidad.

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Twitter: @puigcarlos