Duda razonable

La suerte de Duarte y la tragedia veracruzana

Veo un par de encuestas de las próximas elecciones en Veracruz y no puedo dejar de pensar en la suerte que tiene Manlio Fabio Beltrones. Hay una posibilidad, sí, la hay, de que el PRI repita gobierno en la entidad.

El PRI de Javier Duarte, el señalado por la Auditoría Superior de la Federación por desaparecer millones, el de los aviones con efectivo, el de la manipulación de la justicia en el caso de Los Porkys, el de los frutsis y los gansitos, el de los desaparecidos a manos de sus policías… sí, ese PRI de Duarte tiene una oportunidad de volver a ganar la elección.

En el PRI deben estar que no se la creen. Si un estado daban por perdido hasta hace poco, era el Veracruz de Duarte. No solo eso, los escándalos del gobernador convertidos en notas nacionales comenzaban a afectar estados vecinos.

¿Cómo es que el candidato de Duarte, Héctor Yunes, ha cerrado la ventaja que le llevaba Miguel Ángel Yunes? Pues que si Duarte tiene una larguísima cola para que le pisen, nos hemos ido enterando de que la del candidato de la coalición PAN-PRD no es corta.

El hijo multimillonario, las varias y grandotas propiedades, el demasiado dinero para una vida en el servicio público, hasta un Sushi itto en Puebla, pues.

Algo debe estar muy mal en la oposición veracruzana que no pudieron encontrar un candidato que fuera exactamente lo contrario a Duarte y no uno con el que compite en escándalos.

Cómo estarán las cosas que hasta el candidato de Duarte, el otro Yunes, se atrevió hace unos días a declarar: “Voy a meter a la cárcel a funcionarios corruptos y voy a impedir que sean funcionarios de gobierno y les voy a quitar hasta el último peso que se robaron y ese dinero va a ser para la educación de sus hijos, no queremos corruptos en Veracruz, nos da vergüenza que nos hagan ese señalamiento, voy a limpiar al estado y porque sé cómo hacerlo”. Solo le falta poner nombre propio, el de su protector y amigo.

Cuando el candidato de Javier Duarte puede hablar de corrupción en su campaña algo muy mal hicieron en la oposición. Si pierden, Anaya y Basave deberían entregar sus renuncias y pedir perdón a los veracruzanos.

Nunca la habían tenido tan sencilla. Ni la tendrán.

Manlio sonríe.

Twitter: @puigcarlos