Duda razonable

El alma soviética de nuestra clase política (incluido Peña)

Hay algo curioso, por viejo, por anticuado, de la noticia que nos ha ocupado los últimos días. Estos procesos para suspender derechos partidistas y luego expulsar a Javier Duarte y a Guillermo Padrés de sus partidos.

Por momento provocan risa.

Nada mejor que ver al PRI, el rey de los formalismos, citar a audiencia a un prófugo de la justicia.

La foto de ayer es una joya: en una mesa, un grupo de priistas sentados y un par de sillas vacías. Esperando a Duarte. Como si alguien hubiera imaginado que llegaría. A veces, los memes se hacen solos.

Nada mejor que ver al PAN, inundado de abogados, aceptar comparecencias de abogados en lugar del implicado.

Muy formales asisten todos a un salón donde saben que el invitado no llegará.

Le robo la idea a Nacho Marván: hay algo muy soviético en estos protocolos. Adiós, si no estás en el partido no eres nada. Nadie. Creemos que te quitamos algo así como la nacionalidad. Nosotros los impolutos —no se rían— te expulsamos a ti, sucio. Claro, entonces ser expulsado del Partido Comunista de la Unión Soviética sí era un castigo.

Hay, por supuesto, algo muy mexicano.

Esos partidos que hoy cumplen con esa simulación protegieron a los mismos que hoy expulsan. Nada dijeron hace años cuando Denisse Maerker nos enseñó la presa que se había construido el gobernador en su ranchito. Nada dijeron los priistas cuando Duarte mandaba millones y millones en efectivo vía aérea a Toluca.

El alma soviética de los partidos mexicanos no solo es tardada, sino selectiva. A menos que alguien crea que no hay más gobernadores priistas o panistas con cuentas pendientes, como los dos expulsados de estos días.

Tan soviético es esto de ahora quitarles la protección que les dieron tanto tiempo como la de ser generosos con los suyos.

Raúl Cervantes será el nuevo procurador general de la República. Tercero del sexenio. En los próximos días leeremos sobre su biografía, sus logros, sus capacidades.

En realidad solo hay un dato que importa: fue el abogado del PRI, el abogado de la campaña de Enrique Peña Nieto en 2012.

Sí. En estos tiempos, el Presidente decidió hacer a su abogado de campaña y de partido el procurador general de la República.

Cada vez entiendo menos.

Twitter: @puigcarlos