Duda razonable

Anatomía del conflicto de interés: el caso Melgar

Primero la buena: el senador Luis Armando Melgar, del Partido Verde, presentó con el Imco su declaración 3de3. Es el primer senador de ese partido que lo hace.

Ahora, lo otro.

El senador Melgar declara que el año pasado su ingreso neto fue de 8 millones 154 mil pesos netos.

¿De dónde?

Un millón 802 mil pesos de su trabajo como senador.

Seis millones 293 mil pesos de su trabajo como director de Proyecto 40, el canal de Televisión. Trabajo, que como él mismo lo declara, es un cargo “vigente”.

Melgar es director de Proyecto 40 desde 2006, pero trabaja en el grupo Salinas desde antes. Es gente cercana al dueño de Banco Azteca, Elektra y Totalplay, entre otras.

Melgar no es, ni por mucho, el primer senador en dobletear; pero es un buen ejemplo de cómo se entiende o, mejor dicho, no se entiende el conflicto de interés en México.

Grupo Salinas es uno de los conglomerados empresariales más grandes y exitosos del país. Su principal dueño siempre aparece entre los más ricos del mundo. Tiene intereses en el mundo financiero, del comercio, de los bienes raíces, de las telecomunicaciones, de los contenidos, del periodismo, en el de la energía con plataformas petroleras… en fin. Algunas de sus empresas están en Estados Unidos, Perú, El Salvador.

Ese grupo empresarial paga 77 por ciento del ingreso anual del senador Melgar.

¿Cuánto tiempo de su semana dedica el senador Melgar a la chamba que le paga 77 por ciento de su ingreso? ¿Cuánto al Senado que le paga solo 23 por ciento de su ingreso? ¿En qué oficina está, a qué hora?

Siendo empleado de un grupo empresarial que toca casi todos los ámbitos de la vida del país, ¿cómo puede evitar en alguna votación, en algún debate, en trabajo de comisiones no pensar en el interés de su principal empleador antes que en el que le paga menos?

En su evaluación como empleado de Grupo Salinas, ¿se incluye su actuación como senador? ¿Sus votos? ¿Sus contactos con otros senadores? ¿Le marcan para tener información privilegiada?

Cuando alguna decisión del Senado afecta los intereses del grupo Salinas —que son muchos—, ¿qué hace Melgar? Y si en esos se abstiene, y se abstendría mucho, ¿queremos un senador que se abstenga tanto?

¿Ser senador es un trabajo de medio tiempo por el que pagamos 1 millón 802 mil pesos netos al año? ¿De un cuarto de tiempo?

Dudas razonables, creo.

Twitter: @puigcarlos