Duda razonable

Cuando todo sale mal…

La Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos prepararon durante semanas el histórico evento. Se hicieron simulacros, presentaciones, guiones minuto a minuto.

Por primera vez en la historia del México moderno se licitó el acceso a una parte del territorio nacional a empresas de todo el mundo para buscar petróleo. Y creo que se hizo bastante bien. Transparencia, orden, rapidez.

Faltaron los inversionistas.

Me imaginé a un hombre que décadas después de un matrimonio lleno de excesos decide divorciarse, una noche se pone sus mejores ropas, se pinta el escaso pelo que le queda, unos toques de botox para ocultar las arrugas, se perfuma y se va al bar de moda. A las tres de la mañana regresa solo y triste a su casa. Apenas lo voltearon a ver. La decisión de cambiar de vida la había tomado tarde.

Una complicada combinación de factores, difíciles de predecir, se juntaron para que el ejercicio del miércoles quedara muy por debajo de la expectativa del gobierno que esperaba al menos cinco bloques licitados y no los dos que terminaron, además, en las mismas manos.

Esa mala noticia se dio, como bien se sabe, días después que la fuga de El Chapo Guzmán avergonzara a un gobierno que ha insistido en presumir su supuesta eficiencia. El Chapo y la Ronda Uno mandaron a páginas interiores la visita del presidente Peña a Francia y la distinción que los franceses hicieran a México durante el desfile del 14 de julio. La semana terminó con información del Inegi que el ingreso promedio de los mexicanos se ha reducido en los últimos dos años 3.5 por ciento. Y sí, no hay manera que el precio dólar baje de los 16 pesos.

Desde septiembre del año pasado, cuando se comenzaron a acumular las malas nuevas: Iguala, casa blanca, Malinalco, Tlatlaya… el gobierno ha apostado al tiempo y al olvido. La inacción y esta especie de pasmo solo han colaborado al deterioro de su imagen y de la situación.

Por eso es que los eventos de la última semana han tenido un impacto mucho mayor que si se hubieran dado en otro contexto.

Nada indica que esta semana terrible provocará una respuesta diferente en Los Pinos a lo que hemos visto todo este año.

Por lo pronto, la única certeza es que esto siempre se puede poner peor.