Duda razonable

Oigan, Slim no va a resolverles el problema

Vivo en un país que, frente a la peor amenaza de los últimos tiempos, fue nuestro billonario, que como todo ciudadano y empresario tiene sus propios intereses, quien primero vio a Donald Trump como presidente electo.

Todo es raro.

Tiene que salir Arturo Elías Ayub a convencernos de que Trump está muy bien, y es muy amable, y luego se filtraron más cosas bonitas de lo que Trump y Slim hablaron, y todo es perfecto.

La normalización del fascista continúa.

Esto después de semanas en que el gobierno de México, vaya usted a saber con qué lógica, dice que solo habrá contacto con Trump después que tome posesión.

Esto, después de rumores, borregos, columnas, filtraciones, que Luis Videgaray ha sido enviado por Enrique Peña Nieto a hablar con el yerno de Trump para establecer contactos informales con el equipo del presidente electo. Vaya usted a saber qué tanto es verdad o mentira.

Hay momentos en que #todomal se convierte en una política pública.

La confusión permea.

El líder de los empresarios mexicanos celebra la reunión como si Carlos Slim fuera el canciller: "El empresario más importante de México conversando con el propio equipo de transición y el propio presidente electo es muy positivo porque quiere decir que genera escenarios de acuerdos, de conversión sobre los cuales seguramente construiremos escenarios positivos".

No. Los empresarios tienen intereses de empresarios y, ¿qué creen?, No siempre son los del país.

Por ejemplo, supongamos que Trump le dice a Slim: Oiga señor Slim si usted trae todos sus centros de atención telefónica para Telmex, Telcel y Claro a Texas le doy un subsidio de muchos dólares por empleado contratado y además le regalo la tierra donde se puede instalar y otro subsidio para el gasto de comunicación.

Slim lo haría. Y haría bien.

Si Slim se negara, como empresa pública podría ser demandado por sus accionistas, a quienes les debe dar la mayor rentabilidad para la empresa.

Es decir.

Cada quien a lo suyo.

Lo que viene a partir del 20 de enero no estará sencillo. Nadie se salvará, ni Slim.

Y el gobierno... de vacaciones.

Nos leemos el día 9. Abracen a los suyos y a los de otros.

Twitter: @puigcarlos