Duda razonable

No quiero dar un quinto al "Fobacrea"

Le pedí a mi compañera Galia García Palafox que redactara esta historia que me contó ayer:

“Me cuenta el taxista: mi esposa tenía casi dos millones de pesos en Ficrea. Casi se va al hospital cuando se enteró que los perdimos. Era todo nuestro dinero. Le pregunto: ¿por qué puso los ahorros de una vida en Ficrea y no en un banco tradicional? Por los intereses, me dice, eran mucho mejores que un banco. El doble. Se acercaban a nosotros en Gigante, en Soriana, ¿nunca los vio? Estaban ahí los ejecutivos. Luego le mandaban a uno a un ejecutivo que lo atendía personalmente, lo llamaba por teléfono, le resolvía dudas. Pero cuando nos convencimos fue cuando nos llevaron a una cena al Hotel Presidente. A mí me pareció mucha elegancia, pero imagínese, había ahí artistas: Lucía Méndez, Alfredo Adame, Mariano Osorio y otros sentados en la mesa principal.

“Ahí había dinero. Y ese tipo, tan inteligente, le sacó 110 millones de pesos a la Corte (se refiere a la inversión que tenía en Ficrea el Tribunal Superior de Justicia del DF). Todo iba bien, me dice el taxista. La ejecutiva los atendía, los consentía. Hasta que en noviembre pasado la ejecutiva llamó con la noticia: el dueño de Ficrea había huido, no se sabía a dónde, y la hija ya estaba en Estados Unidos. Que ya no había dinero. Que ya no los iba a poder atender. El taxista y su mujer confían en que los diputados ‘les regresen’ al menos un millón de pesos. ¿Usted cree que nos salven? —me dice”.

Es decir, a este señor lo engañaron. Lo engañó un particular. O se dejó engañar. Como decía mi abuela: la ambición rompió el calzón. Si alguien pone su dinero con quien ofrece el doble de interés que otros y se marea con Lucía Méndez… Perdón, señor, algo se merece perder.

Ahora resulta que los legisladores van a pasar una ley solo para que Nafin haga un préstamo a un fondo, les pague a los ahorradores ambiciosos y engañados, mientras la autoridad localiza lo robado. Esas cuentas, por cierto, ya estaban aseguradas hasta un monto. Poco más de cien mil pesos. Pero estos señores quieren hasta un millón. 

¿Por qué yo y todos tenemos que correr el riesgo que no midieron los ahorradores ambiciosos? ¿Y si no se recupera lo perdido?

Supongo que ahora que me roben mi coche Nafin me prestará para el nuevo, mientras el gobierno localiza el mío.

Las cosas que se ven en años electorales…

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos


Revisa el gráfico de los pequeños ahorradores de Ficrea.