Duda razonable

De policías, fetiches y el gran fracaso

La ocurrencia de Cuauhtémoc Blanco y sus secuaces del PSD morelense de no adherirse al convenio de mando único en Morelos y el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota, han vuelto a poner en las primeras planas el tema del sistema policial o, mejor dicho, el fracaso del sistema policial frente al embate de la delincuencia.

Si uno cree al gobernador Ramírez, el mando único es una panacea, como hace unos años eran, para otros, las policías únicas estatales y en medio el fortalecimiento de las policías municipales, o la gendarmería, o los cuerpos especiales…

La única verdad es que el país no ha decidido qué modelo de policía quiere.

En noviembre del año pasado, María Elena Morera me invitó a moderar un panel del Cuarto Foro Nacional Sumemos Causas por la Seguridad, Ciudadanos más Policías, convocado por la organización Causa en Común. El panel llevó por nombre “Reingeniería del Sistema Nacional de Seguridad Pública” y participaron los senadores Alejandro Encinas, Roberto Gil y Omar Fayad, así como Jorge Tello.

La única pregunta que intenté respondieran los senadores era cuál era el modelo que sus partidos pensaban el mejor y si se comprometían a que en este primer semestre de 2016 se discutiría en el Senado. No lo logré.

Ernesto López Portillo, tal vez el hombre que más ha estudiado los modelos policiacos de México y del mundo, escribió en su blog una reseña de aquel panel.

Cito dos fragmentos: “Una palabra puede ayudar al sumario de lo ahí enseñado: extravío. Extraviarse es perder el rumbo. La discusión de los senadores enseña, por sobre todas las cosas, la ausencia de un rumbo. El panel enseñó que en la Cámara alta no parece haber trazo alguno que explique de dónde venimos y hacia dónde vamos en materia de seguridad pública en México”.

“Vestir de uniforme azul la seguridad pública es entre nosotros la vía más común de la autocondena a permanecer en el último vagón del último tren cuya estación de destino está en épocas pasadas, con respecto a las buenas prácticas que hoy se diseminan en el mundo mediante centenas de experiencias, a su vez documentadas en investigaciones y reportes”.

Los resultados del extravío al que alude Ernesto están ahí, a la vista de todos, en los miles de asesinatos, los secuestros, las desapariciones, las extorsiones, los robos. Todo con impunidad escandalosa.

Ese es el mayor fracaso de quienes hace lustros nos gobiernan.

 

Twitter: @puigcarlos