Duda razonable

El pederasta solitario, la mentira de los Legionarios

El Capítulo General Extraordinario de los Legionarios de Cristo emitió un comunicado de diez puntos con el que pretenden hacernos creer que ese monstruo apellidado Maciel, al que veneraron por años, era tal genio que durante décadas delinquió solo.

Cito un fragmento: “Queremos expresar nuestro hondo pesar por el abuso de seminaristas menores de edad, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de bienes, el consumo desmesurado de medicamentos adictivos y el haber presentado como propios escritos publicados por terceros. Nos resulta incomprensible la incoherencia de seguirse presentando durante décadas como sacerdote y testigo de la fe mientras ocultaba estas conductas inmorales. Todo esto lo reprobamos firmemente. Nos apena que muchas víctimas y personas afectadas hayan esperado en vano una petición de perdón y de reconciliación por parte del P. Maciel y hoy queremos hacerla nosotros, expresando nuestra solidaridad con todas ellas”.

O sea, que los agarró por sorpresa. Que el tipo violaba niños, tenía hijos con consagradas, se acostaba con otros curas, era un adicto, se gastaba el dinero de la Legión como le daba la gana y nadie vio nada. Es más, el vergonzoso comunicado agrega: “Hoy reconocemos con tristeza la incapacidad inicial de creer los testimonios de las personas que habían sido víctimas del P. Maciel, el largo silencio institucional y, más adelante, los titubeos y errores de juicio a la hora de informar a los miembros de la congregación y a las demás personas. Pedimos perdón por estas deficiencias que han aumentado el dolor y desconcierto de muchos”.

O sea, que nadie, nunca, dentro de la Legión se enteró de nada y, por eso, cuando surgieron las denuncias y los programas de televisión y los reportajes les costó trabajo creerlo. Sale vale.

Desde 1997, cuando CNI y La Jornada revelaron al delincuente, hasta enero de 2008 Maciel estuvo rodeado de cómplices. No de tarados que no sabían qué pasaba. Cómplices, facilitadores de una monstruosidad.

El encubrimiento es delito.

Misma complicidad de tantos y tantos mexicanos que en esos 11 años Maciel casó, bendijo y convivió. De esos cómplices, los que influían para quitar publicidad a Canal 40, nunca hemos escuchado ni pío.

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Twitter: @puigcarlos