Duda razonable

El país de los mismos

Vivo en un país donde siempre ganan los mismos.

Dentro de unos años, un historiador podría resumir 25 años de México de la siguiente manera: la privatización de la empresa más grande y la licitación de la obra de infraestructura más cara de ese lapso se las llevó la misma familia.

Sería un historiador con mala leche, pero respetuoso de los hechos.

Sería, también, injusto con la capacidad del ingeniero Carlos Slim como empresario y sería injusto con los talentos de su yerno, Fernando Romero, como arquitecto. Pero las cosas son como son. Dos enormes decisiones del Estado mexicano en un cuarto de siglo. Una familia.

Ese hipotético historiador también sería injusto, porque hay varios —no demasiados— de esos mismos. Los hay en la política en donde llevamos décadas escuchando, escribiendo y repitiendo los mismos nombres; en los medios de comunicación, en los refrescos, en el futbol, en los cementos, en…

Es un grupo que vive más o menos en las mismas colonias, sus hijos van a las mismas escuelas, circulan en las mismas calles, viajan a los mismos países y tiene casas de fin de semana en los mismos pueblos y, a juzgar por lo que vimos en el Zócalo el martes, compran las mismas camionetas.

El proyecto que ayer anunció el Presidente, y que en mayo dimos a conocer en MILENIO, es espectacular. Firmado por un grande.

En aquel mayo escribí: “Es reconocido el talento de Fernando Romero. Hizo el Museo Soumaya y la Plaza Mariana, por ejemplo. Sin embargo, su suegro tiene una constructora que cada vez hace más obra pública —es parte del consorcio de Línea 12—. Su suegro es el dueño de Telcel y Telmex. Las empresas de su suegro han sido declaradas como preponderantes. Su suegro es... el ingeniero Slim. Por eso, la pregunta para Enrique Peña Nieto es si está dispuesto a darle el mayor proyecto de infraestructura de su sexenio, uno que ni siquiera podrá inaugurar completo, al hombre más rico de México, uno de los tres más ricos del mundo”.

La pregunta de hoy es si no había de otra, si se contempló a otro, aunque sea para aprendernos otro apellido.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos