Duda razonable

¿Dónde orinan los niños oaxaqueños?

Ya que andamos obsesionados por aquello de la evaluación, no estaría mal recordar otras evaluaciones respecto a la educación.

Y no estaría mal hacerlo en Oaxaca.

Del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (Cemabe 2013) se puede obtener información de 7 mil 476 escuelas públicas de educación básica, que representan 67.76 por ciento del total de escuelas en Oaxaca —el resto no se pudo censar en parte por la CNTE—. En los resultados se obtuvo que dichas escuelas pueden estar en un mismo predio, con diferentes turnos o que el espacio físico alberga más de una escuela de diferente nivel. Grupos multinivel abundan en Oaxaca.

Solo en 75 por ciento de esas escuelas hay silla o escritorio para el maestro. Solo en 80 por ciento de las escuelas de Oaxaca hay muebles para que los estudiantes de primaria se puedan sentar o se apoyen para escribir. De todas las escuelas secundarias, poco más de la mitad son telesecundarias. De todas las escuelas solo la tercera parte tiene equipo de cómputo y una de cada diez acceso a internet.

Según el censo del Inegi de las escuelas de preescolar, primaria y secundaria solo 55 por ciento tiene acceso a la red de agua, solo 70 por ciento tiene alguna instalación sanitaria o baño y solo 88 por ciento tiene energía eléctrica.

Usted saque la cuenta de cuántos miles de niños oaxaqueños, esos que ahora tanto preocupa no sean evaluados, no cuentan con un baño, ya no digamos bibliotecas o servicios básicos indispensables como agua, drenaje y energía eléctrica.

El gobierno de Oaxaca hizo un estudio de requerimientos. Se necesita construir 2 mil 485 aulas —2 mil 71 de ellas solo para cubrir necesidades de preescolar y primaria, tanto general como indígena—; 50 laboratorios, 323 talleres y 3 mil 777 baños. Sí, usted leyó bien, casi 4 mil baños se necesitan para los estudiantes de Oaxaca.

Cuando salgan los índices de aprovechamiento y de deserción escolar en Oaxaca, que no le echen la culpa solo a los maestros que no quisieron evaluarse. Maestros y autoridades tienen dos años ocupados en marchas, negociaciones, salarios y evaluaciones.

¿Alguien ha hablado de escuelas medianamente dignas?

¿Dónde está esto en el presupuesto base cero que se está preparando?

¿Cómo evaluamos a alumnos y maestros que no tienen donde sentarse para hacer su evaluación?

 

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos