Duda razonable

Ya nos 'chamaquearon', ¿nos volverán a 'chamaquear'?

No está nada sencillo lidiar con el fascista que habita la Casa Blanca. Serán cuatro, tal vez ocho años de pesadilla y no hay método frente a Trump.

Sin embargo, me parece obvio que la improvisación, la premura, son las peores recetas.

Desde el 9 de noviembre, el gobierno de Enrique Peña Nieto decidió y dijo que no habría contacto con el equipo de transición de Trump. Cosa extraña sabiendo todo lo que nos jugábamos. La única explicación podría ser que el Presidente ya sabía que cambiaría canciller y no quería que Ruiz Massieu y su equipo arrancaran conversaciones que después se verían forzados a abandonar. Se perdió tiempo por razones de grillas palaciegas.

Ya nombrado el nuevo canciller se programó la reunión de hoy con dos detalles que no son menores. El nuevo embajador no ha presentado cartas credenciales y algunos personajes clave para México en el gabinete no han sido confirmados por el Congreso. Además, si la relación sería "integral", ¿por qué fue Ildefonso Guajardo y se quedó Miguel Ángel Osorio? Aún así podría tener sentido un encuentro.

Pero evidentemente algo no funciona en la comunicación, que nadie avisó a la delegación mexicana que llegaría a la Casa Blanca el mismo día que Trump consumaría la afrenta del muro y, con otra orden ejecutiva, comenzaría el proceso de terror contra migrantes mexicanos indocumentados. Chamaqueados una vez más, pues.

Con algo que no me puedo quitar de la cabeza, en la orden ejecutiva del muro Trump incluyó una obligación, que ya existía, de que toda agencia federal rinda un informe sobre dinero que le dan a México —que por cierto es muy poco en relación con lo que cuesta el muro. ¿Amenaza?

De manera prematura, sin información de los planes de Trump, la Casa Blanca anunció una visita del presidente Peña a Washington. Después de eso se nos informó que el presidente Peña había hablado con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau; ayer quedó claro que los canadienses nos quieren mucho, pero ellos van solos.

Ayer, la discusión entre políticos, la comentocracia y las redes era si el presidente Peña debía ir o no a Washington la próxima semana. Ya me parece lo de menos.

Trump nos ha dicho de mil maneras que, con él, no hay negociación posible, no como el resto del mundo entiende una negociación. De eso se trata el futuro. El horror.

Twitter: @puigcarlos