Duda razonable

Las miserias del PRI y la soledad del Presidente

El Partido Revolucionario Institucional emitió ayer un comunicado que debería quedar para la historia de la miseria política del país. Un monumento a la politiquería barata, la ilustración perfecta de aquello que no entienden.

No les bastó ver la cara del presidente Peña Nieto en París, visiblemente afectado por la fuga de El Chapo; no les bastó ver a la procuradora mirando aquel hoyo como quien no quiere creer lo que pasa, no les fue suficiente la desastrosa conferencia de prensa de hace dos días y ver a un secretario de Gobernación teniendo que defender su decisión de no renunciar.

No.

Tenían que grillar.

Dice el comunicado: “No tienen autoridad moral quienes iniciaron esta guerra cruenta y absurda contra el crimen organizado. Durante sus gobiernos no sólo se evadió el mismo criminal, con la omisión y la connivencia de los suyos; el “Chapo” pasó de ser el criminal más buscado de México al más poderoso del mundo”.

Increíble.

—¿Saben qué necesita el Presidente y el país? —se preguntaron en el PRI—. Echarle la culpa a los panistas del túnel ese y de El Chapo y de la fuga y de todo.

—¿Les podemos echar la culpa de Ayotzinapa y Tlataya? —Preguntó alguien en la mesa de estrategia.

—Hagámoslo para polarizar más al país. Para crearle bonito ambiente al gobierno y a nuestro presidente Peña, al fin que ahorita todos lo quieren mucho. Seguro lo hace crecer en las encuestas —se dijeron y se aplaudieron entre ellos.

La estrategia priista —es un decir— añade a la destrucción del eje sobre el que el peñismo ganó la elección de 2012 y gobernó con éxito los primeros dos años: que este PRI no era aquel PRI, idea rota con la aparición de múltiples casas de varios colores; y la idea de que estos nuevos priistas sí sabían ejecutar y gobernar, idea que El Chapo se llevó al caño el sábado en la noche.

Ahora, el exabrupto priista confirma que todo lo que se piensa es cierto y es aún peor.

Por recordar: este es el PRI que el sexenio pasado detuvo los intentos de legislar la presencia del Ejército en labores de seguridad interior. Este el PRI que controlando el Congreso este año, nomás no quiso avanzar el decálogo el Presidente en materia de seguridad y justicia.

Éste, me dicen, es un PRI que gusta de los relojes. Los debería de ver: es la hora de guardar silencio.

El Presidente no tiene quién lo ayude.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos