Duda razonable

El mayor fracaso del Pacto por México

Ayer se presentó el estudio de Oxfam México “Iguales, acabemos con la desigualdad extrema en México” realizado por el economista Gerardo Esquivel.

Los números son de escándalo. Uno por ciento del país concentra 21 por ciento del ingreso; ese mismo uno por ciento detenta 43 por ciento de la riqueza. Mientras tanto la pobreza no cede. 53 millones de mexicanos son pobres, y el índice de desigualdad —índice Gini, le llaman los economistas— va en aumento.

“México está dentro del 25% de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y es uno de los dos países más desiguales de la OCDE. Por tanto, el tema de la desigualdad extrema se debe poner en la agenda del debate nacional por razones éticas, políticas y económicas”, dice Esquivel.

Más aún: empiezan las organizaciones internacionales y los economistas más destacados del orbe a aceptar que a diferencia de lo que se dijo tantos años: crezcamos y entonces se reducirá la desigualdad, el problema es al revés, con tal desigualdad será imposible crecer.

Leyendo el reporte de Oxfam pensé en otro documento: el Pacto por México, cuyo primer postulado y primeros compromisos decían:

“El siguiente paso de la democracia mexicana es la creación de una sociedad de derechos que logre la inclusión de todos los sectores sociales y reduzca los altos niveles de desigualdad que hoy existen entre las personas y entre las regiones de nuestro país.

“1.1. Seguridad Social Universal.

Se creará una red de protección social que garantice el acceso al derecho a la salud y otorgue a cualquier mexicano, independientemente de su condición social o estatus laboral, un conjunto de beneficios sociales procurados por el Estado a través de un Sistema de Seguridad Social Universal que incorpore lo siguiente:

• Acceso universal a los servicios de salud.

• Pensión para los adultos mayores de 65 años que no cuenten con un sistema de ahorro para el retiro o pensión del IMSS o ISSSTE.

• Seguro de Desempleo.

• Seguro de Vida para Jefas de Familia”.

Esos primeros compromisos ya los había mencionado Enrique Peña Nieto en su libro publicado seis meses antes de la elección. Fue también parte fundamental de su campaña y su plan de gobierno.

Todo eso se olvidó. Los pactistas lo olvidaron tan pronto y firmaron. Si por algo lo habían puesto al principio del documento, en los hechos lo borraron.

Ahí está el fracaso del pacto. Que no cumplió con sus primeros compromisos.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos