Duda razonable

Yéndonos al carajo

Vivo en un país del que no me puedo ausentar unos días porque se arma un desmadre.

La semana pasada me desconecté.

Un compromiso familiar me llevó lejos, sobre todo lejos de las noticias cotidianas, de la urgencia de las redes.

Regresé el sábado. Revisé periódicos viejos, qué viejos se ven, por cierto, los periódicos de antier; intenté actualizarme, qué tanto que importara podría haber sucedido en una semana.

Asesinaron a Javier Valdez.

Esa es la noticia de la semana, tal vez del mes, tal vez del año.

Uno de los periodistas que con más riesgo, con más paciencia y perseverancia contó la historia de la narcoguerra, fue asesinado. Fundador y pieza fundamental de un medio, de una fuente primordial para nosotros los chilangos, en este absurdo que vivimos.

Como nos tiene acostumbrados, el equipo de Los Pinos se apropió, para mal, de la tragedia. Juntaron gobernadores, dieron un par de discursos vacíos, un par de compromisos huecos, y el asesinato de Javier de repente tuvo el sello de Peña. Son unos genios. En Sinaloa, Quirino no puede más de la risa.

Mientras tanto, en Puebla, sigue la guerra: mueren civiles y soldados y explotan ductos. Descubrí que Alejandro Martí no ve mal que un soldado dispare a un civil tirado en el piso y el ex gobernador, aunque usted no lo crea, anda en campaña, gastando lo que quién sabe de dónde sacó, para promover un libro suyo… no se ría, lector. Y entonces, en Los Pinos también se quedaron esa. Moreno Valle ríe a carcajadas, de esa parte de Puebla seguro él no fue gobernador.

Mientras tanto, los presidentes de dos partidos que en el Estado de México se disputan el tercero y cuarto puestos anuncian una alianza… para 2018. Hace mucho dejé de entender algo.

Sigo buscando y encuentro que la negociación del TLC, por decisión de Trump, si nos va bien, arrancará para septiembre, enredado en las ambiciones presidenciales del canciller y del secretario de Hacienda y demás itamitas que los acompañan.

En Ciudad de México, más días de contingencia ambiental que dedos hay en una mano y más asaltos en la Cuauhtémoc que hijas beneficiadas por contratos a sus amigos tiene Ricardo Monreal.

Por lo demás, Borge sigue tranquilo, Duarte (Chihuahua) igual, Benito Neme y sus allegados sonríen, Ruiz Esparza no entiende el conflicto de interés y Raúl Cervantes descansa. Humberto Moreira será diputado, total.

Me desconecté una semana.

Y las cosas siguen más o menos igual.

Yéndose al carajo. Como las dejé. Nada más peor.

Twitter: @puigcarlos