Duda razonable

El frente amplio y lo estrecho de las ambiciones

Mientras no demuestren lo contrario, me quedo con la idea de que los promotores de esto que llaman frente amplio lo hacen para salvar su pellejo.

No hay, todavía, una sola idea detrás del anunciado frente. No hay una necesidad urgente ante una política pública determinada. Hay una intención de oponerse a dos ideas, la que hoy representa el PRI, pero que no es tan distinta a aquella con la que gobernó el PAN, y a la que quiere cambiarlo todo, que es la de Morena.

Por si hubiera duda, hasta el Partido Verde, sí, ese Partido Verde, dijo ayer que está dispuesto a entrarle. ¿Así de amplia la coalición?

Será por eso que hoy sospecho que tiene mucho más que ver con sus estrategias personales.

Para Ricardo Anaya y su grupo dentro que controlan el blanquiazul, el anuncio del frente le permite decirle a Margarita Zavala que no hay manera de adelantar, como la suspirante le ha pedido, el proceso de selección de candidato del PAN.

Anaya podrá ahora argumentar que está armando lo del frente y que, utilizando la frase más manoseada de estos tiempos, primero la plataforma, después el candidato, nada se moverá como lo quisiera Zavala.

Eso, sin embargo, le dará visibilidad, decenas de entrevistas en medios, fotos con dirigentes de partidos y aspirantes a encabezar el frente. Para octubre ya podrá decir que no se pudo, que intentaron salvar la patria, pero que ahora tendrán que hacerlo solo los panistas... con él a la cabeza.

Del lado perredista también se cuecen habas.

Alejandra Barrales, que ya había hecho un extraño y desafortunado preanuncio de alianza en la conferencia de prensa días antes de las elecciones en Estado de México, solo piensa en la jefatura de Gobierno de Ciudad de México y apuesta a que, en la confusión, el PAN vaya con ella.

Por lo pronto, lo que se ha acumulado desde el anuncio de ambos partidos son las voces de esos mismos partidos que dicen que ellos, ni de chiste, irían a una alianza con un candidato del otro.

Y entonces, lo que estamos viendo no es la construcción de ningún frente, sino, una vez más, la disputa por un hueso.

Eso, por lo pronto.

Veremos si algo cambia de aquí a noviembre.

Twitter: @puigcarlos