Duda razonable

Las firmas del 3de3 y el cinismo de los partidos

Escribí aquí el 4 de febrero con pesimismo, que los partidos políticos mexicanos y el gobierno dejarían ir la oportunidad que el Imco, Transparencia Mexicana y algunas otras organizaciones no gubernamentales les habían puesto en charola de plata con la iniciativa de Ley de Responsabilidades Administrativas, una de las reglamentarias necesarias para el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción.

La iniciativa de ley, por cierto, fue hecha y ha sido avalada técnicamente por instituciones como el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el CIDE, el ITAM y el Tec de Monterrey.

Decía yo hace poco más de un mes que en cualquier país con políticos decentes y partidos que tuvieran algún afán de representatividad, algún partido, algún político o grupo de políticos que importen abrazaría esta iniciativa, la haría suya y abanderaría su camino por el Congreso. Y aposté a que lo que recibirá de los legisladores serán objeciones, retrasos, pretextos.

Ayer, las organizaciones que lideraron el esfuerzo anunciaron que ya se consiguieron las firmas, y algunas más, para presentarla como iniciativa ciudadana y obligar así al Congreso al menos a discutirla. A las organizaciones y a los firmantes hay que mandar un abrazo de felicitación. Frente a las restricciones de los legisladores y el desprecio de los mandamases de los partidos, el esfuerzo es notable.

En este mes, el PRI y el Verde presentaron su propia iniciativa que es, como escribí aquí el 4 de marzo, una muestra de todo lo que no entienden del ánimo de la ciudadanía y el mucho miedo que tienen. PAN y PRD insisten en el tema, pero no está claro qué específicamente quieren hacer con las reglamentarias y más bien pareciera que quieren negociarla en el Legislativo a cambio de otras cosas.

En los próximos días, después de que el INE valide las firmas obtenidas en parques públicos, universidades y oficinas de organizaciones no gubernamentales, la tendrá el Congreso para su discusión.

Nada de lo que ha sucedido en estos días me da razones para cambiar mi apuesta de febrero.

Siguen sin entender nada. Basta ver las primeras planas, las respuestas a la Auditoría Superior de la Federación, la iniciativa del PRI… La manera, pues, en que entienden la política, como un negocio.

Siguen sin entender lo que no entienden.

 

Twitter: @puigcarlos