Duda razonable

¿Y si no hay elecciones en Guerrero?

La situación en Guerrero debería platear con seriedad la pregunta si no es mejor repensar la fecha para renovar los poderes públicos en el estado.

Hasta hoy la pregunta ha sido respondida como si fuera una afrenta, una daga en el imaginado honor de la República. “Habrá elecciones”, nos ha dicho enfático el secretario de Gobernación, “eso no está a discusión”.

Con menos énfasis pero igual convencimiento eso responden en el Instituto Nacional Electoral y advierten que de ser necesario habrán de llamar a la fuerza pública para asegurar que los guerrerenses puedan votar.

Después de leer el trabajo que han venido haciendo mis colegas en MILENIO empiezo a pensar que sí se debería discutir.

Un par de viñetas de Víctor Hugo Michel y Rogelio Agustín: “En Chilpancingo y Tixtla ‘no hay condiciones para realizar la elección federal’ ante el elevado nivel de encono y riesgo de violencia social que prevalece en todas sus secciones electorales, reconoció la presidenta del Consejo Distrital 07 del Instituto Nacional Electoral (INE) en Guerrero, Leonor Vélez. ‘En este momento mi opinión personal es que no hay condiciones’”, dijo a MILENIO.

“Como resultado de las amenazas, el personal del INE se trasladó a principios de este mes a una casa rentada en un punto secreto de Chilpancingo. Una veintena de funcionarios se encuentran hoy laborando en estas oficinas hechizas, entre cajas de cartón, paredes descascarilladas y mesas improvisadas. Se trata de una vivienda con las ventanas tapiadas y cubiertas por cobijas para que los maestros de la Ceteg no descubran las instalaciones”.

Lo sucedido en Iguala, las detenciones de otros presidentes municipales, la renuncia de Ángel Aguirre y su posterior persecución judicial desarticuló las estructuras que —medianamente— daban gobernabilidad a uno de los estados más complicados del país.

Creo que la calidad del proceso es determinante en la calidad del resultado.

Un proceso electoral bajo amenaza del crimen organizado —ya fue asesinada una precandidata—; contra movimientos sociales como la Ceteg, en medio de la pobreza ancestral, con la producción de adormidera a todo lo que da y sin gobierno local que importe, no puede dar un buen resultado.

No creo que los guerrerenses quieran presidentes municipales y un congreso surgido de esta situación. Nada pasa si se repiensa y se construye una estrategia para que en poco tiempo los habitantes de Guerrero puedan salir a decidir en paz y sin amenazas quién quiere que los gobierne.

 

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos