Duda razonable

La elección más importante de Luis Videgaray

En las últimas semanas, de lo único que saben hablar funcionarios públicos de todos los niveles es de la advertencia de la Secretaría de Hacienda: los recortes serán muy serios, en muchos programas, y afectarán muchos puestos.

Todo indica que en Hacienda se han tomado en serio lo del presupuesto base cero, y a pesar de su imposibilidad —siete de cada diez pesos ya están comprometidos—, el miedo que he leído en las caras de funcionarios de todos los niveles delata que por lo menos hasta hoy creen que la cosa irá en serio.

Tiene lógica.

Los ingresos no dan. El gasto cada vez crece más. La diferencia entre lo que recaudamos y lo que gastamos viene creciendo desde hace años.

En 2016, la propuesta del gobierno de presupuesto será una de las más austeras en muchos años. De ahí la importancia de las elecciones de junio para Luis Videgaray.

El presupuesto lo analiza y autoriza la Cámara de Diputados, la que se elegirá el próximo 7 de junio. Lograr la aprobación de un presupuesto austero, sin márgenes para el reparto que lubrica las negociaciones será complicadísimo.

Hacerlo sin mayoría suena imposible.

Cualquiera creería, leyendo los problemas de aprobación del Presidente, que la mayoría no está al alcance del gobierno, pero hablando con encuestadores de los que llevan años en esto me decían que, al contrario, la nota del 8 de junio puede ser que el PRI y sus aliados, verdes y del Panal, podrían lograr la mitad más uno de los diputados.

Que el partido que ocupa Los Pinos tenga mayoría en diputados para la segunda mitad de su mandato no lo hemos visto desde tiempos de Carlos Salinas de Gortari.

Hasta hace unos meses, en Los Pinos estaban despreocupados por la elección del 7 de junio. Las reformas que les importaban estaban aprobadas y cualquier cosa sería negociable en San Lázaro. Era tiempo de implementar y ejecutar, para lo que poco se necesitaba de los legisladores.

Hoy las cosas han cambiado.

Hoy necesitan la mayoría más que nunca porque no sobra un quinto y cualquier exceso pondría en entredicho las posibilidades de un crecimiento al menos decente para 2016.

Luis Videgaray debe ser el más preocupado.

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Twitter: @puigcarlos