Duda razonable

¿Cómo tratar con un loco? El dilema de Peña

Ayer por la mañana, Donald Trump tuiteó:

“Boeing está construyendo un nuevo 747 Air Force One para futuros presidentes, pero los costos están fuera de control, más de $ 4 mil millones. ¡Cancelar orden!”.

Unos minutos más tarde, entrevistado en el lobby de la Torre Trump, el presidente electo dijo: “El avión está totalmente fuera de control. Van a ser más de $4 mil millones para el programa de Air Force One y creo que es ridículo. Creo que Boeing está haciendo un numerito. Queremos que Boeing gane mucho dinero, pero no tanto”.

El asunto del nuevo avión no fue un tema en campaña, nunca se había discutido.

Boeing dijo que en este momento solo está cumpliendo un contrato por 170 millones de dólares que cubre un estudio de las capacidades necesarias para un avión del presidente de Estados Unidos. Politico fue al presupuesto aprobado para el nuevo avión presidencial y descubrió que el Pentágono tiene aprobados mil 650 millones, no 4 mil, y que eso incluye dos aviones.

En fin, que nada checa con el tuit de Trump.

Curiosamente, el tuit vino unas horas después de que el Chicago Tribune publicara una nota sobre un discurso del presidente de Boeing en que criticó las políticas proteccionistas de Trump y su bronca con China, en donde Boeing tiene muchos intereses comerciales.

Es decir, suena a venganza.

El domingo, el vicepresidente electo Mike Pence dijo en la televisión que en su visita a México, Trump y el presidente Peña habían estado de acuerdo en renegociar el TLC. Ese mismo día un miembro del equipo de transición dijo que Peña y Trump hablan por teléfono con regularidad.

Ayer la canciller me dijo que no ha habido más llamadas que la de después de las elecciones. ¿Son otros inventos trumpianos? ¿Provocaciones? ¿Ocurrencias?

Vaya usted a saber.

Pero es por esto que el gobierno de México no puede resolver el enigma con cuatro personas reunidas en Los Pinos. Lo han escrito otros: el país tiene suficientes recursos: ex cancilleres, ex embajadores, expertos, actores de la sociedad civil para definir con urgencia una estrategia.

Porque, aunque alguien aún se engañe, las cosas no estarán sencillas.

El próximo presidente de Estados Unidos es eso: el que se lanza contra un programa de televisión, contra una empresa, contra quien esa mañana lo pone de malas.

Difícil un análisis racional para lidiar con la irracionalidad.

Twitter: @puigcarlos