Duda razonable

La doctrina Meade: silencio con Maduro, bronca con la ONU

Ayer a mediodía la cancillería intentó terminar un vergonzoso episodio que ella misma comenzó cuando respondió al informe del relator especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos de la misma manera en que responden países como Cuba y que había culminado con un “suscribo cada uno de los términos” del canciller Meade refiriéndose a la serie de descalificaciones al relator que su subsecretario había utilizado en una reunión con legisladores. 

Juan Méndez no es un improvisado. Ha sido asesor especial para la Prevención del Genocidio con categoría de subsecretario general. Asesor jurídico general de Human Rights Watch, director ejecutivo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos en Costa Rica, catedrático de Derecho y director del Centro de Derechos Civiles y Humanos de la Universidad de Notre Dame, miembro y después presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ha recibido varios premios internacionales en materia de derechos humanos y ha sido catedrático de varias universidades de prestigio. Esa experiencia se nota en su carta de respuesta a los ataques del gobierno mexicano que usted puede leer aquí

Solo resalto el párrafo en que Méndez le señala al gobierno de México las veces que el mismo gobierno de México y otras organizaciones del Estado mexicano han hablado de la tortura como un asunto “recurrente”, “habitual”, “sistemático”. O el hecho de que la propia Suprema Corte ha establecido un protocolo para fiscales y jueces respecto al tema, lo que solo confirma que el asunto es un problema grave. O las líneas donde le vuelve a explicar lo de los “14 casos” para recordarle que esos 14 casos y sus 107 víctimas son “mucho más que la cantidad de casos enviados a cualquier otro país en el curso de un año”.

Me pregunto cómo encaja esta bronca contra la ONU en el discurso sobre estado de derecho, justicia y seguridad del presidente Peña desde Ayotzinapa y las casas. ¿Cómo se verá en el extranjero? ¿Cómo se combate la tortura si se minimiza su existencia?

No importa.

Meade ya logró foto con Fidel, silencio frente a Maduro, un cónsul de Tv Azteca, muchas noches en Turquía —ninguna en Washington por cierto— y una visita a Downton Abbey.

Así las cosas con el #mexicoglobal… ¿o cómo era?


dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos