Duda razonable

El desastre que legará Peña Nieto en la relación con EU

Enrique Peña Nieto se reúne con el primer ministro canadiense y el presidente de Estados Unidos. Los tres firmantes del Tratado de Libre Comercio se sacarán fotos, nos hablarán de grandes planes para las relaciones trilaterales e imaginarán un futuro próspero.

Lo harán a la sombra del éxito de Donald Trump y Bernie Sanders, los dos candidatos que han puesto la agenda en las campañas estadunidenses y que han prometido, si no anular, al menos socavar el TLC. Se reunirán mientras en Estados Unidos los sentimientos antimexicanos crecen y se discuten cosas que creíamos olvidadas como nuevos aranceles, castigos a la inversión en México y bardas y deportaciones masivas.

Nada es gratuito. Si bien todo eso tiene que ver con factores internos de Estados Unidos, se ha combinado con 15 años de abandono, de parte de México, de la relación bilateral. Aún recuerdo aquella actitud tan antiamericana de Calderón y una canciller que no volteaba a ver al norte ni de casualidad. ¿Cómo olvidar que Calderón pidió la remoción de un embajador estadunidense?

La historia de este sexenio ha sido peor. Tres embajadores, más de medio año sin embajador, más noches en Turquía que en Washington.

La responsabilidad no es solo gubernamental. En estos lustros se perdieron asociaciones de empresarios de ambos países, se abandonaron iniciativas conjuntas, se abandonó a nuestros paisanos y no se invirtió en la imagen de México frente al Congreso y la opinión pública, cosa que hacen la mayoría de los países del mundo.

Una nueva encuesta (GSDM/Vianovo) hecha en Estados Unidos da cuenta de los resultados. La imagen de México entre la población vecina es similar a la de Cuba o Colombia, peor que la de Grecia y Brasil, por ejemplo. Viajar a México es tan peligroso para los estadunidenses como ir a El Salvador o Arabia Saudita. Las dos palabras que más mencionan los encuestados son drogas y corrupción. El 54 por ciento dice que México es fuente de problemas para Estados Unidos, 22 por ciento indica que es un buen vecino y socio. Un tercio quiere salirse del TLC, otro tercio quiere quedarse. Siete de cada diez señalan que la relación debe enfocarse en asuntos de seguridad. El 51 por ciento quiere construir más bardas en la frontera sur. El 40 por ciento se opone.

En esos números habrá que pensar cuando los líderes de América del Norte sonrían para la foto.

Twitter: @puigcarlos