Duda razonable

La confesión del subsecretario Luis Miranda Nava

Lo tengo todo más claro.

Por si necesitáramos confirmación de la absoluta dependencia que el país tiene del señor Luis Miranda Nava, subsecretario de Gobernación, hace unos días cuando presentó su actualización de situación patrimonial frente a la Secretaría de la Función Pública, respondió así en el renglón Funciones principales: “Gobernabilidad”.

Sí. Esa es su función principal.

Más abajo se lee que en la declaración “toda la información fue capturada por el servidor público”. Por lo que no es que alguien crea que esa es su función. Que sea la opinión de un subordinado devoto que piensa que su jefe es lo máximo, no. Eso lo sabe él. Y uno debe suponer que así lo ejerce.

Bueno saberlo.

La de su jefe, Miguel Ángel Osorio Chong, es “Administración de bienes materiales; áreas técnicas; atención directa al público; calif. O det. Para la exped. De licencias, permisos o concesiones; cuerpo de seguridad; funciones de inspección; funciones de vigilancia; interventorías; labor de supervisión; licitaciones y adjudicación de contratos de bienes y servicios; manejo de recursos financieros; manejo de recursos humanos”.

Aburrida y burocrática la función del secretario Osorio.

La de su subordinado: “Gobernabilidad”.  Una palabrota. Para qué más.

Y caray, qué responsabilidad.

La del presidente Peña, por cierto, es ser Presidente de la República. Lo cual se entiende por sí solo.

No debe ser fácil tener éxito en tal función. El país es grande, los problemas muchos. La experiencia del señor Miranda, no demasiada.

Fue candidato del PRI a la alcaldía de Toluca en 2006. Pero su carrera la hizo realmente a lado de Arturo Montiel, sí, ese mismo. Con él fue director Jurídico, subsecretario de Asuntos Jurídicos y secretario de Administración y Finanzas.

Cuando el hoy Presidente, Enrique Peña Nieto, fue gobernador del Estado de México, se desempeñó primero como subsecretario y después como secretario general de Gobierno de la entidad. No es pública la información de si en alguno de esos puestos su función fue la “gobernabilidad”.

No sabemos mucho más.

Porque a diferencia del presidente Peña, del secretario de Gobernación, el de Hacienda y muchos más, al final de la declaración del licenciado Miranda dice:

“El servidor no aceptó hacer públicos sus datos patrimoniales”.

“No estoy de acuerdo en hacer público mi posible conflicto de interés”.

Debe ser por lo de la gobernabilidad.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos