Duda razonable

Trump avanza; el gobierno de Peña, pasmado

En febrero de este año, Carrier, la fabricante de máquinas de aire acondicionado propiedad de United Technologies, anunció que cerraría dos de sus plantas en el estado de Indiana en las que trabajan unos 2 mil empleados. Carrier anunció que al menos parte de esos trabajos se trasladarían a México, a Nuevo León, donde Carrier ya tiene una presencia significativa.

Durante su campaña, Trump amenazó frecuentemente a Carrier con hacerlos “pagar muchos impuestos” de cualquier producto que importaran de México. “Van a traerlo del otro lado de la frontera, y vamos a cobrarles un impuesto de 35 por ciento”, dijo varias veces. Decía que los ejecutivos de Carrier cambiarían rápidamente sus intenciones. “Verán, dentro de 24 horas van a llamar de nuevo. ‘Señor. Presidente,
hemos decidido quedarnos’. Vamos a regresar a Indianápolis’”.

La semana pasada, Trump anunció que estaba en negociaciones con Carrier para que se quedara. El martes, la empresa anunció que después de “una negociación” con el presidente electo y su vicepresidente, que es de Indiana, mantendría “cerca de mil de esos empleos” en Estados Unidos. Trump anunció que el jueves estaría en Indiana para celebrar el acuerdo.

No se tienen los detalles exactos de la negociación, pero se conoce que incluye incentivos fiscales y de otro tipo, de parte del gobierno estatal.

El anuncio ha traído ya una andanada de críticas en Estados Unidos. No hay manera de sostener una política de retención de inversiones negociando empresa por empresa y a costa del erario, pero eso es problema de ellos.

El de México, es otro.

Más allá de las bravuconadas de El Bronco, que ayer le dijo en la radio a Ciro que Trump “no despeina” a Nuevo León —supongo que sobran de esos empleos en el estado—, el silencio del gobierno mexicano es un escándalo.

La amenaza de Trump que obligó al acuerdo es claramente una barrera no arancelaria de parte de un integrante del Tratado de Libre Comercio. Peor aún, es la validación del “método Trump” de chantaje y extorsión.

El secretario Meade alertó en estos días de un descenso en la inversión. Tal vez sería hora, ya, de decir algo frente a lo que Trump está haciendo. ¿Hay alguien por ahí?

Twitter: @puigcarlos