Duda razonable

El caos y la “mochería” en el Distrito Federal

No es sencillo gobernar la Ciudad de México. Nada sencillo.

Es todavía menos fácil si se gobierna para la cámara, para la encuesta, pensando en supuestos futuros políticos y no en el presente que apremia.

Basta revisar un par de días de cobertura de la Ciudad de México para preocuparse:

El triunfo de los vagoneros:

Ayer, Salomón Chertorivski le dijo a la prensa que el jueves y viernes pasado se colocaron mesas en la delegación Cuauhtémoc donde se entregaron las claves bancarias a los vagoneros para que pudieran cobrar los cerca de 2 mil pesos mensuales que se les darán por dejar de vender sus productos dentro del Metro. Lo que me reportan —dijo el secretario de Desarrollo Económico— de los mil 120 que ya se registraron, es que al cierre de las operaciones bancarias de fin de semana alrededor de 720 ya habían hecho su retiro.

El triunfo de los automovilistas:

De un reportaje de Francisco Mejía en MILENIO: “Información de la Subsecretaría de Control de Tránsito de la SSP, solicitada vía Transparencia, señala que en 2011 el número de infracciones alcanzó un nivel histórico: un millón 19 mil 780. Sin embargo, en 2013 ese número se redujo a menos de la cuarta parte: 268 mil 920”. Aquí cada quien hace lo que quiere mientras esté en un coche.

El triunfo de los franeleros:

Después de varios días de confrontación, se ha suspendido la instalación de parquímetros en Coyoacán. Se abrirán mesas de diálogo y vaya a usted a saber en qué queda un proyecto que, por lo demás, funciona bien donde se ha instalado. Por lo pronto, “con el objetivo de privilegiar el diálogo con los vecinos, se suspenderán los trabajos de balizamiento para la implementación del programa EcoParq, e iniciarán mesas de diálogo; a cambio, el compromiso de los vecinos fue no destruir el equipamiento hasta el momento colocado ni pintar de negro el balizamiento ya trazado”.

Y el triunfo de la mochería:

Con el pretexto del combate a la trata de personas, se han comenzado a cerrar antros de los que se conocen como table dance en la ciudad. En su mayoría, los arrestados, y por lo tanto los afectados, son los meseros y las bailarinas. La cruzada tiene un aroma de prohibicionismo que se comprueba por la calidad de los arrestos. 

Así las cosas en la Ciudad de la Esperanza.

dudarazonable@milenio.com

Twitter: @puigcarlos