Duda razonable

El canciller Meade, triste, va a misa

Un señor argentino que se llama Jorge que trabaja de Papa y ahora se llama Francisco, este señor de cara amable y dichos raros (un ejemplo aquí http://goo.gl/OpxXPm), le escribió a un amigo suyo, también argentino, de nombre Gustavo Vera, y le contó que había estado hablando con algunos obispos mexicanos y le habían contado que en México, por el narcotráfico, “la cosa está de terror” y que “ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización” de Argentina.

La carta se hizo pública.

El lunes, en una conferencia de prensa, le preguntaron al secretario de Relaciones Exteriores qué pensaba:

Dijo el canciller: “Manifestamos tristeza y preocupación respecto de los comunicados que se hicieran, refiriéndose a una carta privada del papa Francisco, hemos buscado, ya tuvimos de hecho un encuentro con el nuncio. Enviaremos efectivamente una nota y lo que nos genera esta preocupación es que el reto del narcotráfico es un reto que es compartido, es un reto respecto del cual México ha hecho enormes esfuerzos y ha manifestado un gran compromiso, ha señalado en lo multilateral la necesidad de que respecto de este tema se dé un diálogo amplio. Le ha dado la bienvenida a la Asamblea General de las Naciones Unidas que habrá de reflexionar sobre este tema y nos parece que más que buscar estigmatizar a México o a cualquier otra región de los países latinoamericanos, lo que debiera es buscarse mejores enfoques, mejores espacios de diálogo y mayores espacios de reconocimiento de los esfuerzos que México y Latinoamérica hacen respecto de un tema que mucho nos preocupa y que mucho esfuerzo nos ha implicado”.

Por una carta privada basada en los dichos de unos obispos mexicanos, México ha regañado al Papa y su nuncio. En unas horas, como suele suceder entre católicos, todos se pidieron perdón y ya.

Así andan las sensibilidades y las prioridades de nuestro gobierno y su Cancillería, por lo demás calladita frente a las atrocidades de Maduro, por ejemplo. Pero eso sí, impulsando la relación con Finlandia, Turquía o Líbano; países, por supuesto, fundamentales para los intereses mexicanos.

No cabe duda que bajo el espíritu priista de las relaciones exteriores, los viajes no por fuerza ilustran.

Todo, ya lo dijo Meade, es un poco triste, pues.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos