Duda razonable

Trump amenaza y en Los Pinos tiemblan

Nada para alarmarse aún, pero las encuestas en Estados Unidos se cierran.

Ninguna evidencia que la visita de Donald Trump a México tenga que ver con lo que está sucediendo, pero nada que lo desmienta.

Será la neumonía de Hillary o el regreso del discurso duro en migración del republicano, quién sabe, el caso es que algo está pasando.

Y en estos tiempos de furia y redes sociales, para Los Pinos la coincidencia de la visita con este avance trumpiano debe ser una pesadilla. Y para México tal vez sea momento de comenzar a tomar alguna precaución.

Hay que ser cautos. Trump va para arriba, pero le falta.

Esto escribió ayer Nate Silver, uno de los más prestigiados analistas y científico de datos, con muy buen récord en análisis de encuestas:

“Mi mejor conjetura sobre el efecto de las noticias del fin de semana, con base en lo que el modelo muestra hasta ahora, es que la elección continúa con su tendencia moderada hacia Trump, el impulso hacia él podría haberse estancado si no fuera por los acontecimientos del fin de semana. Sin embargo, no podemos descartar un cambio más agudo hacia Trump o que el ‘mal fin de semana de Hillary’ sea una falsa alarma —todavía no hay suficiente datos.

“Sea o no, la carrera se seguirá ajustando y es un juego de adivinanzas. Pero mi impresión es que los comentaristas se han tardado en reconocer la manera en que la elección se ha emparejado. Nunca es una buena idea volverse loco por una encuesta, pero la tendencia favorable a Trump ha sido clara desde hace unas semanas y ha sido tan claro en las encuestas estatales como en las nacionales. Sí, los datos están llenos de ruido. Las encuestas dicen cualquier cantidad de cosas en Ohio, por ejemplo. Pero en el transcurso de las últimas semanas, Trump ha recortado una ventaja de hasta 8 puntos de Clinton a una ventaja de 3 puntos —un movimiento de 5 puntos porcentuales. Agrego que ha habido cambios de tal magnitud desde que las primarias terminaron, la existencia de un gran número de indecisos y con los debates que aún faltan, ni Clinton ni Trump deben sentir todo eso seguro”.

Serán semanas de miedo para México. La infame visita sigue creciendo.

Twitter: @puigcarlos