Duda razonable

Trump y Bernie: no es el muro, es peor

Cada día de elecciones primarias en Estados Unidos las cosas cambian y las predicciones se complican. En el campo republicano, los problemas de Marco Rubio podrían hacer que en los hechos, la elección se vuelva muy pronto una competencia entre Donald Trump y Ted Cruz, lo que acercaría la posibilidad de una convención en la que Trump no tenga la mayoría necesaria y el candidato se discuta ahí.

Del lado demócrata, Bernie Sanders sigue robando delegados a Hillary Clinton, y aunque se ve casi imposible que le quite la nominación, Sanders llegará a la convención e influirá en la agenda y los votantes demócratas.

El gobierno mexicano ha comenzado a reaccionar frente a las patanerías del empresario. Primero fue la canciller en el Washington Post, después Videgaray en entrevista con Carlos Marín, después Enrique Peña Nieto en entrevistas con El Universal y Excélsior.

Las respuestas se han centrado en la idiotez trumpiana sobre el muro y quién lo pagara. Bien. Es un inicio después de meses de silencio inexplicable.

Ahora es momento de establecer una estrategia mucho más amplia frente a lo que podría ser un desastre para México.

Me explico: Lo que une a Sanders y a Trump son sus alegatos contra el libre comercio y en especial los acuerdos estadunidenses con México y con China. Este discurso es parte importante de su éxito con los votantes que han visto fábricas e inversiones mudarse a ambos países.

Para México, el TLC ha sido el mecanismo por el cual la planta exportadora mexicana sigue jalando del carro destartalado que es nuestra economía. Sin eso, ni siquiera tendríamos nuestro mediocre 2 por ciento de promedio en las últimas décadas.

Pero ni Trump ni Sanders ganarán, dicen algunos. Puede ser, pero en relación a este tema ya ganaron. Quienes sean los candidatos tendrán que acercar a esos millones de votantes que en las primarias han votado por el empresario y el senador. Nadie ganará sin esos votos. La misma señora Clinton ya ha empezado a recordar su pasado antilibre comercio.

El discurso proteccionista ya se coló a la campaña y ocupará un lugar importante. Frente a eso, algo tendrá que hacer el gobierno mexicano, que no tiene espacio de maniobra ninguno para enfrentar una guerra comercial con el país del que, en términos reales, dependemos.


Twitter: @puigcarlos