Duda razonable

Peña Nieto, la urgencia del general y los gobernadores

Ya otros han hecho un buen inventario del giro de los últimos meses en la administración de Enrique Peña Nieto con relación a los derechos humanos.

Resumo: la bronca con Juan Méndez, el relator de la ONU, la remoción de la candidatura de Miguel Sarre para el Comité de Tortura de la ONU, la negativa a que el Grupo Especial de la CIDH vea a los soldados que estaban en Iguala el 26 de septiembre del año pasado, la innecesaria respuesta del gobierno al inocuo informe del Departamento de Estado sobre Derechos Humanos, la lentitud de la PGR para concluir el caso Tlatlaya.

Y si alguien tenía duda del porqué del giro, basta leer la claridosa entrevista de Carlos Benavides al general secretario de la Defensa hace unos días, donde pone los puntos sobre las íes: sus quejas, sus reclamos, sus orgullos.

Una muestra: “Si algo se ha avanzado en seguridad y la contención del crimen organizado y de los líderes de estas organizaciones criminales ha sido básicamente por la intervención de las fuerzas armadas”.

Ahí nomás.

Parece claro que la reacción castrense viene del encadenamiento de sucesos como el fin del fuero, Tlatlaya, Ayotzinapa, el informe de tortura… Pero también viene de la falta de acción de gobierno federal, gobiernos estatales y legisladores para regresar al Ejército a los cuarteles.

“Nos urge”, le dice el secretario Cienfuegos a Benavides. Sin matices.

Y el general no ve claro: “Yo le diría que no veo esfuerzos decididos en algunos estados, en la gran mayoría no veo esfuerzos decididos por que estas policías avancen (se refiere a las policías estatales y municipales); deben ser problemas quizá de presupuesto…”.

Da un consejo: “Contando con una buena seguridad social, los cuerpos policiacos serán mejores y podrán atender sus responsabilidades. A nosotros nos urge para que esto se dé, para que sean ellos los que asuman la tarea que legalmente les corresponde”.

Me pregunto si el gobierno de Peña, que ha sido generoso en los últimos meses con las peticiones del general, lo será también con ésta.

Es decir: invertirá capital político para forzar a gobernadores a por fin ponerse serios; y con su mayoría en el Legislativo, ¿se acordará de sus iniciativas sobre infiltración en autoridades municipales, policía única estatal, clave única de identidad, definición de competencias?

O solo nos quedaremos con la peor parte y, como siempre, ganarán los gobernadores inútiles.

dudarazonable@milenio.com 

Twitter: @puigcarlos