Duda razonable

El PAN, los cuates y las cuotas de la Corte

No creo que haya muchas dudas de que en una de las ternas que el presidente Enrique Peña Nieto enviará al Senado para que se nombren dos nuevos Ministr@s de la Suprema Corte estará Raúl Cervantes.

Para eso pidió licencia el senador, para eso están cabildeando sus aliados —incluidos algunos ministros en la Corte—, y no es que este gobierno sea demasiado sensible a las peticiones en change.org. Remember Escobar.

Es la facultad del Presidente enviar esas ternas con quien él quiera mientras cumpla con los requisitos formales. Y si él quiere mandar al senador priista con licencia, su abogado de campaña, pariente de su consejero jurídico, compañero de partido, abogado por muchos años de su amigo el empresario Roberto Alcántara, uno de los pilares del empresariado mexiquense, pues está en su derecho.

Como todas sus decisiones, este será un rasgo más del retrato de su Presidencia y su legado. Nada nuevo.

Pero el proceso de nombramiento pone la decisión, o buena parte de la decisión, en el Senado. Todo el Senado.

Si Cervantes llega en una terna, la llave para que se concrete ese nombramiento la tendrá el Partido Acción Nacional que ya votó, entusiasta, por Eduardo Medina Mora, otro amigo del Presidente Peña.

Ricardo Anaya, el líder panista, emitió un comunicado que decía: “Nos sumamos a la exigencia al Jefe del Ejecutivo y al Senado, para que las nuevas ministras o ministros se seleccionen por mérito profesional y no por relaciones personales, de amistad o por acuerdos con partidos políticos”.

El comunicado fue una respuesta a las versiones de que la nominación de Cervantes se amarraría poniendo en otra terna a Germán Martínez, el ex presidente del PAN. Hasta donde tengo información, esas versiones no tenían ningún sustento.

Lo que sí se escucha por todas partes es que al interior de la bancada panista hay un buen grupo que querría votar por su ex compañero senador. Alegan cercanía personal —tal parece que Cervantes se la pasó haciendo amigos en el Senado– y aseguran que es un “gran abogado”.

Por eso es curioso que Anaya exija en su comunicado “al Senado”.

Anaya solo tendría que exigir a sus senadores, sin esos votos difícilmente podrá llegar Cervantes.

La pregunta es si Anaya importa a los senadores del blanquiazul y si estos quieren ser oposición o comparsa.

 

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