Duda razonable

Oaxaca, el dilema de Basave y Gabino

El presidente Peña decidió pagar favores recibidos e hizo candidato a Alejandro Murat para disputar por el PRI la gubernatura de Oaxaca. 

No sería de extrañarse que las oposiciones presenten una denuncia que argumente que las leyes oaxaqueñas no permiten al ex director del Infonavit aspirar a la gubernatura, es un asunto de interpretación jurídica en manos de las autoridades electorales. Tampoco está claro cómo reaccionarán las fuerzas que aglutinan el ex gobernador Ulises Ruiz y su protegido Eviel Pérez Magaña, peleado a muerte con el padre del hoy ungido. Las “fotos de unidad” no incluyen a grupos oaxaqueños que llevan años disputándose liderazgos locales. Y por último, la oposición se empeñará en recordar no solo el sexenio de su padre, sino las revelaciones del año pasado sobre sus múltiples propiedades en Estados Unidos.

Si el joven Murat tiene ese panorama, la coalición que encabezará el PRD tampoco la tiene sencilla.

Hasta el año pasado, Benjamín Robles parecía ser el candidato natural del PRD y del gobernador Cué. Fue su coordinador de campaña, su jefe de oficina y su secretario particular, uno de los hombres más poderosos del estado antes de volverse senador en 2012.

Pero en agosto de 2015, Robles denunció la corrupción en Oaxaca y presentó ante la PGR una acusación contra Jorge Castillo por supuestamente haber malversado más de 2 mil millones de pesos del erario. Castillo ha sido el operador de Cué. Al Coco, como le dicen sus amigos, lo rodean escándalos desde hace años, pero nada parece tocarlo. Esa denuncia ha enfrentado al senador con Gabino, que ha advertido al PRD, que no aceptará Robles como candidato.

El candidato de Gabino Cué es José Antonio Estefan, diputado con licencia, hombre muy cercano al ex gobernador Diódoro Carrasco y colaborador en varias posiciones de Cué. Por debajo de Robles en las encuestas, Estefan tendría, sin embargo, gracias a su amistad con Carrasco, el apoyo del panismo de Moreno Valle interesado en establecer una especie de corredor Oaxaca-Puebla-Veracruz con miras al 2018.

Cualquiera que sea la decisión del PRD, enfrentará los comicios dividido.

Una cosa es cierta, Oaxaca será disputada por los viejos cacicazgos.

Me temo que quien sea que gane, Oaxaca seguirá perdiendo.

 

Twitter: @puigcarlos