Duda razonable

El Movimiento solo era un negocio

Oaxaca. Ayer el gobierno federal hizo los primeros cuatro arrestos de líderes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y fueron internados en el penal del Altiplano. Horas más tarde se anunció que se buscaba detener a otros.

Los delitos tienen que ver, cito de nuestra nota en MILENIO: "Con la toma violenta de las instalaciones de la Junta Distrital en Tehuantepec e instalaciones estratégicas de Petróleos Mexicanos; asimismo, actos de vandalismo contra instalaciones de la Octava Región Militar y por el robo de 10 mil libros de texto gratuitos propiedad de la Secretaría de Educación Pública. Los encarcelados son Juan Carlos Orozco Matus, Othón Nazariega Segura, Efraín Picaso Pérez, y Roberto Abel Jiménez García. Los aprehendidos, por delitos del orden federal, podrían alcanzar penas entre tres y 40 años de prisión, y serán puestos a disposición de las autoridades jurisdiccionales".

Esta acción del gobierno federal, junto con el descuento a maestros faltistas por acciones de protestas dado a conocer por la SEP hace unos días, es el principio del fin de la 22 como la conocíamos. Ayer mismo, un taxista de la ciudad comentaba cómo, hace un año, un bloqueo de la 22 podía tenerlo tres horas en una calle. Ayer, fueron 15 minutos.

¿Dónde quedó el movimiento? ¿Dónde quedó la lucha por principios inamovibles sobre una educación diferente a la que plantea la reforma educativa? ¿Dónde están los combativos maestros que desquiciaron Oaxaca o el DF?

Se fueron tan rápido como se fue el dinero. El día en que se congelaron las cuentas de bancos de los líderes y la 22.

Muchos se alegran y celebran el fin —creo merecido— de esta burocracia sindical, hace años sin rumbo.

No dejo de pensar, sin embargo, en el asunto de la 22 como un reflejo de otros movimientos, otras oposiciones, y aquí incluyo partidos cuya única motivación es el dinero. La acción política como una chamba. Si no hay lana, no hay marchas ni acciones ni protestas ni oposición. Si no hay lana, no se cuida una casilla o nadie se levanta para votar.

La rápida muerte de la antes supuestamente invencible 22 es un signo más del deterioro de la política, de la oposición, del debate.

Resultó que el Movimiento no era más que un negocio, marchar una chamba. No sé si hay mucho que celebrar.

Twitter: @puigcarlos