Duda razonable

Ahogados en la CdMx

Ayer, en medio de la contingencia ambiental que nos ahoga, Miguel Ángel Mancera repartió culpas.

Aquí, en la Ciudad de México, más o menos hacemos la chamba, “pero no tenemos Hoy no Circula en todas las demás zonas de la megalópolis, que es de donde provienen esos gases que llegan a la ciudad; es decir, la fase de precontingencia no es solamente responsabilidad de la Ciudad de México, nosotros hemos reiterado y hacemos un llamado a la famosa Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) a que ya se aplique en toda la zona”.

Puede ser que tenga razón. Pero si el jefe de Gobierno quiere decirnos por qué la ciudad volvió a tener una alarma de contaminación después de 14 años, tendría que ver no solo para los lados, sino para atrás. Décadas en las que la ciudad, con cuatro administraciones de izquierda, ha invertido en segundos pisos e infraestructura para automóviles más que en ordenar, ampliar y dignificar las opciones de transporte público. Décadas de un crecimiento desordenado que ignoró lo que hoy dice Mancera, el crecimiento de ciudades enteras alrededor de la capital de donde millones vienen todos los días a trabajar.  Décadas de flexibilizar el Hoy no Circula o de permitir que en los centros de verificación vehicular suceda, pues lo que sucede. La mitad de los viajes en la ciudad se hace en micros que nadie regula.

Décadas de no dejar claro quién es responsable de qué. Delegaciones llenas de corrupción, reglamentos que nadie entiende, licencias para manejar sin examen, normas construidas para que la transa sea más sencilla.

Llega el viento y se caen espectaculares mal construidos y mal regulados, se construye un Metro y se tiene que cerrar un año para rehacerlo, llega la lluvia y nos inundamos. Llega el invierno y nos ahogamos. Llega una marcha y nos paralizamos. Horas y horas en el tráfico, a bordo de un coche, de un autobús, de un micro.

En algo tiene razón el jefe de Gobierno, esta sensación de próximo colapso no es solo su culpa. Tiene razón que ahora él paga el pato, porque hasta la contingencia se vuelve un asunto político en la capital.

Será por eso, porque aquí todo es político, que nadie toca a los automovilistas ni a los micros ni a los constructores ni a los verificentros, ni a los…

 

Twitter: @puigcarlos