Duda razonable

Javier Sicilia cinco años después: “Estamos peor”

Ayer se cumplieron cinco años del asesinato de Juan Francisco Sicilia, hijo de Javier, quien a partir de aquella tragedia creó el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, marchó por todo el país y partes de Estados Unidos, provocó los diálogos por la Paz en el Castillo de Chapultepec a los que asistieron el entonces presidente y buena parte de su gabinete. Sicilia presionó, cabildeó y logró la Ley de Víctimas.

Ayer conversé con Javier Sicilia.

—¿Cómo estamos cinco años después?

—Peor. Peor. En ese entonces había 40 mil asesinados, 10 mil desaparecidos, los números no dejan de aumentar.

—¿Peor Javier?

—Peor, es como si no hubiésemos hecho nada, nos han despreciado, ignorado. En aquellos días les dijimos del corredor del crimen y a 115 kilómetros de donde mataron a mi hijo desaparecieron a 43 muchachos de Ayotzinapa. El domingo en Morelos asesinaron a un muchacho, un hombre que había formado chavitos enseñándolos a nadar. Y ahora resulta que hay una persecución contra los defensores de los derechos humanos, ahora resulta que somos unos criminales. Es una cosa muy siniestra.

Sicilia recuerda las recientes desapariciones en Veracruz a manos de policías. Se duele de lo que llama la deformación de la Ley de Víctimas por su mala aplicación. Y cuenta una historia macabra del Morelos de hoy:

“Encontramos unas fosas comunes. Una parte de la policía dice que hay 150 cuerpos, la fiscalía dice que son 118 cuerpos. Una fosa de seis por tres metros y seis de profundidad con cuerpos en bolsas de basura. Era un panteón irregular, nos dice la autoridad, pero para nosotros son fosas clandestinas porque no se sabía de su existencia. En esta administración hay 89 familias de Morelos buscando a sus desaparecidos y el gobierno no quiere sacar esos cuerpos. La Universidad de Morelos ya creó un centro de identificación de restos, certificado internacionalmente para coadyuvar, y el gobernador Ramírez se niega a exhumar esos restos. ¿Qué se oculta? Yo le hago un llamado al gobernador para que diga cuál es el miedo a la coadyuvancia, para que nos permita saber de quién son esos cuerpos”.

En algún momento de la conversación a Javier se le quiebra la voz, como se le quebraba hace cinco años.

Necesitamos refundar el país, me dice para terminar. Si no, todo seguirá cada vez peor.

Javier Sicilia cinco años después.


Twitter: @puigcarlos